Thursday, November 20, 2014

MENSAJE

“Gracias por el obsequio”escribió la secretaria en el papel de notas y lo dejó adherido en la pantalla del notebook del Sr. Thompson. Con tristeza pensó en el regalo y lo caro que sería para ella haber aceptado.

Connie Tapia Monroy

Thursday, November 13, 2014

Juguetes




Un obeso mórbido adicto a los videojuegos, ese es Nicolás. Quien utiliza un succionador para masturbarse e imaginar a una chica de doce practicándole sexo oral. Para alimentar su morbo da play a videos snuff mientras el electric pump sigue trabajando. En otras ocasiones, si tiene algo de suerte, consigue una cita en el chat, la invita a su casa, la golpea fuertemente en la cabeza una vez que cruza el umbral, la cercena, se corre una buena paja, se lame los dedos llenos de semen y con una sonrisa autocomplaciente sube su propio video a la red.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, November 06, 2014

Café Literario

Siempre se escapan en medio de la lectura, suben a la parte trasera del auto. Un beso salvaje. Ella frota su sexo, mueve la mano de arriba abajo, lento, firme, lo pone en su boca, juega con la lengua. Él la besa en el cuello, sus senos, la penetra con los dedos. Gimen, sudan. Ambos acaban complacientes y vuelven al café como dos desconocidos a compartir la última ronda.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, October 30, 2014

Happy Halloween

Adornó la casa con telas de arañas, fantasmas y calabazas. Se disfrazó de zombie porque está de moda. Le encanta repartir dulces y hacer travesuras. Prefiere los grupos pequeños así tiene más cercanía y puede convencerlos de entrar a su casa. Les ofrece bebidas que contienen flunitracepam, pero ellos no lo saben, lo beben y se duermen.
Es ahí cuando comienza a celebrar, le calienta verlos como muñequitos con sus disfraces. Ya esta duro, los desnuda, fotografía, toca, acaricia. Su apetito sexual es insaciable, deja la cámara grabando, pasa su lengua por todos los surcos de los pequeños cuerpos. A esta altura ya se ha corrido un par de veces, los penetra por donde pueda, los lame y besa con glotonería. Cuando se siente satisfecho, les vuelve a colocar sus disfraces, llena sus bolsas con los mejores dulces, espera que las calles estén vacías y los deja sentados en la banca de la plaza. Cuando despierten todos habrán tenido un feliz Halloween.

Connie Tapia Monroy

Monday, October 27, 2014

Palabr@s nº 22, Revista

Desde hace un tiempo que he colaborado con la diagramación de esta revista del Circulo Literario de Maipú, con la idea de llegar a ustedes en un formato digital. En este número de octubre, además colabore con el siguiente texto:



LA FLACA DEL COLE

Nos hicimos amigas en el colegio. Al año siguiente mis padres me cambiaron “a un establecimiento mejor”, como ellos decían. Pero nos seguimos viendo con la flaca, ella iba seguido a mi casa y a veces me quedaba en la suya. Carreteábamos juntas, pero siempre fuimos muy distintas. A mi me gustaba el rock pesado y a ella, nunca lo tuve claro solo sé que le gustaba bailar y siempre cantaba “Paramar” de los Prisioneros. También la flaca a esa temprana edad había experimentado cosas que yo no. Siempre iba muy segura a conquistar a un mino, en cambio a mí, me daba un poco de plancha. Me pasó con Pablo. La flaca me lo presentó un día, ellos eran amigos. Me gustaba mucho pero siempre estaba mi amiga de por medio, y al final nunca tuve nada con él.
Luego entré a la universidad, ella se embarazó y tomamos rumbos distintos. Ella decía que ahora que estaba en la universidad andaba más estirada. No era así, también tenía mis problemas.
Un día me encontré con Pablo en las afueras de la biblioteca nacional. Nos dimos un fuerte abrazo, hace mucho tiempo que no nos veíamos. Me invitó a tomar algo, conversamos por largo rato y cuando los dos estábamos pasados de copas, él me confesó que yo le gustaba cuando íbamos en el colegio, pero siempre la flaca intentó separarnos. “Cómo, si éramos amigas, ella no haría algo así”… me fui pensando en lo que me había dicho Pablo y me acordé de todas las veces que no se comportó como mi amiga… de las veces que me levantó un mino o cuando insinuaba ser más linda que yo. La verdad, nunca me intereso el tema de la belleza. Siempre pensé que existían cosas más importantes, nunca fue tema. No sé por qué no lo había visto antes… quizás nunca fuimos muy amigas. Recordé un día que la visite y no me sentí cómoda, ya no hablábamos de las mismas cosas, nuestras vidas eran muy distintas. Siempre fuimos diferentes, pero esa vez sentí que un abismo de historia se interponía entre las dos. No sé que nos distanció pero Pablo tenía razón en que los dos nos gustábamos en la adolescencia y siempre estaba esa barrera entre él y yo.
Nos vimos con Pablo, una, dos, tres veces en un bar, después de clases, en un motel, en su departamento, en el mío. Cada vez que pudimos. Y lo mejor, ya no estaba la flaca del cole. Si alguna vez volvió a preguntar por mí, yo no respondí.


Connie Tapia Monroy.
 
Si deseas leer la revista completa, la puedes descargar AQUI

Friday, October 24, 2014

Antología trinacional de microficciones Argentina - Chile - Perú

El pasado 8 y 9 de octubre se realizó la Jornada Trinacional de Microficción “Borrando Fronteras” 2014 en la Usach, organizada por el colectivo ERGO SUM. Además se realizó una convocatoria para hacer una "Antología Trinacional de Microficción Borrando Fronteras", donde tengo el honor de estar antologada junto a grandes microcuentintas de Chile - Perú - Argentina, con el siguiente microrrelato:



SATISFACCIÓN SIN CULPA

Nada le importó cuando vio a su marido entrar a la habitación. Apoyaba la cabeza sobre los muslos desnudos de su amante. Ese día, después de muchos años, aquella cama fue usada para algo más que solo dormir.

Connie Tapia Monroy


Para leer el resto de la antología puedes descargar su versión digital AQUI


Friday, October 17, 2014

INTENTO

Ella cree que hoy puede ser el día. Se ducha, arregla, perfuma y maquilla.
Él llega, contempla lo hermosa que esta pero baja la mirada, se saca los zapatos y toma el control remoto.
Luego de un largo silencio, ella resignada se sienta junto a él  y contempla la televisión.

Connie Tapia Monroy.