
Hoy solo quiero hablar de ti Palemon, la ultima vez que te vi fue cuando te capturaron los hombres de Felipe el hermoso, gracias por dejarme ir con ustedes esa noche en la carreta de heno y gracias por decirme donde debia correr esa madrugada para salvarme. Antes de abrir esta carta, pensaba que tu final habia sido triste en la hoguera, pero veo que no fue asi, veo que nuevamente tu espada te ha salvado. Caballero Palemon, silencioso, fuerte. Espero que nos encontremos nuevamente.
Cronicas de Erzsebet