
A la mitad de la noche comenzó a sonar una campana, uno de los monjes despertó a Arael, le paso una antorcha y le indico un camino que daba hacia unos pasillos subterráneos, todos corrían, entremedio del tumulto, sofocada y sin saber lo que pasaba, "¿de qué estamos escapando, qué pasa?" trataba de preguntar, uno de ellos la tomó violentamente "están casando templarios, debemos huir" y el monje se perdió entre las escaleras de aquel laberinto. Arael decidió salir y al encontrarse afuera, entre sonidos de espadas, fuego, grito, sangre. A lo lejos se escuchaba "¡Moveros con paso firme, caballeros, y forzad a la huida al enemigo de la Cruz de Cristo!".
Las cruces rojas ardían sobre los hombros de los cadáveres aglutinados, era una masacre, al ver esta imagen Arael recordó a Palemon y corrió, corrió sin pensar en su alrededor, "Palemon" gritaba desesperada mientras la sangre era derramada en las tierras francesas, "Palemon" volvía a gritar mientras los caballeros eran capturados. Los ojos de ella están llenos de lagrimas y con un deseo de volver a Krubera, a sentir que todo era un sueño, un mal conjuro. Le llega una flecha en el brazo y cae desplomada, cuando recupera la conciencia se encuentra frente a un hermano enfermero, todavía estaba con los templarios.
- Palemon, ¿Dónde esta Palemon? – pregunta en un tono agotador.
-Vamos, debéis levantaros – el monje le ayuda a bajar de la cama y le indica una dirección – siga derecho hasta el centro de la plaza y no le diga a nadie que ha estado con uno de nosotros.
-Vamos, debéis levantaros – el monje le ayuda a bajar de la cama y le indica una dirección – siga derecho hasta el centro de la plaza y no le diga a nadie que ha estado con uno de nosotros.
En un paso ligero, pero con mucho dolor en el hombro, llegó hasta la plaza, ahí estaba Palemón amarrado junto a otros caballeros, a punto de ser quemados. Un sujeto alza una antorcha y prende fuego. El olor a carne humana se emanaba por toda la ciudad, era el fin, no era un sueño. Él la ve entre el tumulto y le grita: "busca una montaña cósmica que tiene su cima en el cielo y su base profundamente anclada en el mundo subterráneo, así podrás volver". Arael mira al suelo y camina hacia un lugar que solo el tiempo le ayudará a descubrir.