Wednesday, August 20, 2008

La Visita

Llegué a esta isla hace tres años, cautivado por los parajes, el cielo azul, el mar y por sobre todo, la tranquilidad. Huía de la gran capital, del smog, su gente, del stress con el objetivo de brindarles una mejor vida a mi señora y mi hija de cuatro años, creí que era mejor venir a Castro en la Isla Grande de Chiloé y trabajar las tierras en alguna parcela retirada de la ciudad. La primera vez que vine recorrí los alrededores hasta que di con la venta de un par de parcelas a buen precio, regrese a Santiago e inmediatamente inicie los trámites correspondientes a la compra del terreno, gracias a mis contactos el papeleo no demoro. Muy pronto la casa se construía y las ovejas que compre se instalaban sin ningún problema. Aposte al negocio de lana de ovejas, ya que consultando con inversionistas expertos, las estadísticas indican que es muy rentable, no lo pensé demasiado y me aventure en el oficio.

Los dos primeros años la vida funciono apacible, la venta de lana subía su rentabilidad en forma creciente, mi hija se adapto a sus nuevos compañeros de jardín, participa en los talleres escolares, cada mañana un furgón la recoge y la deja en la puerta de casa y mi esposa pasa la mayor parte del tiempo ayudando con el negocio. De estos dos primeros años no hay mucho que contar, porque mi vida hasta ese momento era la mejor vida que cualquier ser humano sueña tener algún día.

Desde mi llegada a la isla no he dejado de escuchar mitos y leyendas por parte de los campesinos, mitos apetitosos que dan ganas de escuchar una y otra vez, cada relato tiene un toque personal que lo hace diferente el uno del otro, incluso narran experiencias personales con lo paranormal, escucharlos era interesante, sublime, místico. Al principio invitaba a los campesinos a mi casa a tomar vino solo para incentivar que contaran historias, pero con el pasar del tiempo los mitos dejaron de ser atractivos y ya no les puse más atención.

Un día en la portada de la Estrella del Sur el titular decía: “Chupacabras ha sido visto en la isla grande”, compré el diario, subí a mi camioneta, lo dejé en el asiento del copiloto, encendí un cigarro, hojee el diario unos minutos y luego puse en marcha el motor de la camioneta. En el trayecto pensaba y pensaba en mis ovejas, hace un par de días que su comportamiento es inusual, todas ellas duermen más de la cuenta, no caminan y pasan toda la mañana adormiladas, pero lo más extraño de todo era que no dejaban que el macho cabrío las tocara, ni menos que las copulará, ellas lo rechazaban, si este se acercaba lo confrontaban violentamente. Moví la cabeza negando la situación, el chupacabras succiona la sangre de los animales, los extermina, no deja animales adormecidos, esto definitivamente no tiene nada que ver con el chupacabras. Al llegar a casa leí párrafo a párrafo el artículo del diario, sin embargo no encontré ninguna señal o nexo con la situación actual de mi rebaño. A pesar de todo, me obsesione con el mito, no conseguía sacarlo de la mente y decidí quedarme esa noche a vigilar, con escopeta en mano, mi rebaño escondido tras unos matorrales.

Una vez que el sol quito sus tentáculos de la faz de la tierra, me senté entre las malezas a esperar. Bien entrada la noche, mis ojos se cerraban solos, hasta quedar profundamente dormido y desperté por el frío que penetraba mis huesos y la humedad que se colaba por los poros de mi piel, ya era casi de día y no conseguí ver al chupacabras. Porfiado como he sido siempre, volví a sentarme esa misma tarde entre los arbustos con mi escopeta en mano.

Esa noche no deje que el sueño venciera, luche con él y con el frío una y otra vez, hasta que de pronto las ovejas se quedaron en un silencio sepulcral, todas quietas, como si supiesen que algo se aproximaba hacia ellas. Tome la escopeta en silencio y apunte hacia el rebaño, preparado para disparar en cualquier momento, me quede alerta, pero no les puedo mentir, sentí mucho miedo, un horror que calaba mis huesos, un escalofrió mimetizado con el frío de la noche, la escopeta tiritaba en mis manos o mejor dicho, mis manos eran las que tiritaban de susto, pero jamás baje la atención. A lo lejos una sombra encorvada se acercaba sigilosa, como si caminará en puntas de pies, era pequeño, con tentáculos brotando de su espalda, la oscuridad y la bruma distorsionaban la visibilidad, cauteloso me quede a la espera que la criatura actuara, de pronto una luz brillante salio de sus ojos y el tiro del arma no lo puede contener, el disparo retumbo en el campo abierto y las ovejas se dispersaron despavoridas. Inmediatamente encendí la linterna e hice un barrido ligero con la luz en el área, pero la criatura ya había desaparecido en el bosque. Regrese a casa a reposar, estaba decidido a matarlo y esta vez no se escaparía.

A la madrugada siguiente regrese al lugar, me oculté más cerca del rebaño y muy próximo al sitio por donde se asomó la criatura la noche anterior, ahí me quede en silencio, casi sin respirar hasta que el maldito ser del infierno apareció. ¡Oh, Dios mío! Dije hacia mis adentros, esta vez podía verlo claramente y no era exactamente el chupacabra ni ninguna criatura del demonio, era mi vecino, el vecino de la parcela continua, Don Carlos, regresando del trabajo, muy abrigado con poncho grueso y el bolso de leña cargando sobre la espalda. En ese mismo instante iba a salir de mi escondite, así podría conversar con él y preguntarle si él había atravesado mis campos la noche anterior y brindarle sinceras disculpa por los disparos. Pero una corazonada impidió que saliera, aguarde en silencio, él puso el bolso de leña en el piso, comenzó acariciar las ovejas, les hablaba como si fueran pequeñas bolsas de pelos dulzones y tiernos, como si fueran ositos de felpas, las apretaba como almohadones, se abalanzaba sobre ellas, jugaba, las tocaba, ¡horror! las besaba como si fueran su novia o algo así, quede con la boca abierta. Estupefacto por la escena no fui capaz de hacer nada, espere que Don Carlos terminará con lo suyo y volví con la piel erizada a mi casa. Mirando el techo desde mi cama, pensé muchas cosas, ese caballero estaba arruinando mi negocio, de seguir con este acto mis ovejas no se reproducirán y el negocio que tanto me ha costado construir se ira al bote de la basura. No crean que estaba calmado pensando todo esto, mi alma ardía en llamas y solo quería darle un tiro en la cabeza a ese maldito depravado sexual.

En la mañana logre tranquilizarme y en el desayuno le conté la historia a mi señora, ella no creía lo que narraba, pero insistí que no estaba loco y que todo era una asquerosa realidad. Me aconsejo que hablara de manera reservada con Don Carlos, porque si daba aviso a carabineros todo Castro se enteraría y tal vez ocurriría una desgracia mayor, al principio no estuve de acuerdo con lo laico del pensamiento de mi esposa, pero le hice juicio.

Fui a la casa del vecino, estaba solo y tomaba maté al lado de la estufa a leña:

- Adelante vecino, ¿desea una taza de té o café? – me pregunto amablemente. En ese instante solo deseaba darle un puñete a ese pervertido, pero me contuve.
- No gracias, solo vengo hablar algo muy puntual con usted – dije, disimulando la ira, apretando los dientes para no salir de los cabales.

Le expuse el tema a Don Carlos y después de varias horas de conversación llegamos a un consenso, él prometió no frecuentar más a las ovejas. Quedé tranquilo con el acuerdo y regrese a casa a dormir.

Pasaron los días, observaba al rebaño y seguían comportándose igual con el macho, pensé que lo ocurrido afectaba en la recuperación, pero pasaron las semanas y la situación no se invertía, esa noche espere nuevamente al vecino, algo me decía que él no estaba cumpliendo con el acuerdo.

Aguarde, Don Carlos cautelosamente visitaba el rebaño. Disparé dos tiros al aire.

- ¡¡Esta vez no Don Carlos, no dejaré que le haga nada a mis ovejas, aléjese de ellas o disparo!! – dije gritando con fuerza e ira a la vez.

Don Carlos no hizo caso a mis palabras, ni siquiera se inmuto y se abalanzó sobre mí tratando de quitar el arma, pero su estado de ebriedad era evidente, se tambaleaba de un lado a otro y casi no se mantenía en pie. A pesar de la condición trato de luchar conmigo, y sin darme cuenta me dio unos buenos golpes en el rostro que rompió mi labio inferior y comenzó a sangrar, le devolví el golpe con la parte trasera de mi escopeta y aun se mantenía en pie, siguió luchando, me tumbó en el suelo y me dio de combos sin compasión. No sé cuantos minutos o segundos pasaron, pero cuando pude recuperar mi conciencia, observe a Don Carlos tirado en el suelo a un par de metros de mi, a duras penas conseguí levantarme, camine a paso lento, cuando de pronto oí un grito ensordecedor, me voltee con dificultad y vi a Don Carlos abalanzándose nuevamente sobre mi, sin pensarlo presione el gatillo y la bala atravesó su corazón. Con el ruido de los disparos y la bulla de la riña, mi señora asustada dio aviso a carabineros, los que llegaron justo cuando el cuerpo de Don Carlos se tumbaba en el piso sin vida y yo con los ojos desorbitados y jadeando apretaba fuertemente la escopeta con mi mano.

Explique lo sucedido a carabineros, me llevaron detenido y al día siguiente empezó el juicio oral. Explique mil veces que mi vecino era un pervertido y que esa noche trato de matarme a golpes, pero nadie creyó mi versión de los hechos ya que no habían testigos ¡aayy Dios de mi desgracia! Estas cuatro paredes húmedas donde me encuentro ahora, no borraran fácilmente los recuerdos de lo sucedido, jamás olvidare la imagen de ese cretino acariciando a mis ovejas, jamás olvidare esa mirada de odio que tenia mientras me golpeaba. Espero que una vez transcurrido los catorce años de condena, sean suficientes para borrar de mi cabeza esta horrible pesadilla.

Erzsebet

Friday, July 25, 2008

Viaje singular

Con unos amigos nos fuimos a recorrer algunos parajes al norte de Chile, básicamente la costa, decidimos hacerlo mochileando, aunque poca experiencia teníamos en ello, desde Santiago tomamos un bus hacia la Serena, y nos adentraríamos en el desierto a la suerte de algún camionero o turista que nos llevara, pasamos una noche en Serena y luego nos fuimos a la carretera. No sé cuando tiempo transcurrio, ni nos interesaba realmente.

Recuerdo que llegamos a Mejillones, nos tomamos varias fotos, ese día descansamos, sin embargo no nos podíamos quedar con nuestras carpas en ese lugar, ya eran las 5 de la tarde y decidimos salir a la carretera a probar suerte. De pronto, un camión muy viejo paro frente a nosotros, estaba sucio, lleno de tierra y el chofer estaba tan viejo como el camión, nos pregunto donde nos dirigíamos y respondimos que solo a un lugar donde pudiéramos acampar.

- Púes súbanse, yo conozco un camping donde podrán pasar la noche –
- Pero no tenemos dinero – dije – lo ideal seria un lugar donde no tengamos que pagar por la noche.
- De eso no se preocupen – guiño un ojo y nos dio una seña para que subiéramos atrás.

Sin pensarlo, todos subimos en la parte trasera del camión, este se movía mucho, sobre todo cuando entramos en un camino de tierra. El viejo iba muy contento, y sonaba una canción muy vieja en su radio, cantaba y tarareaba la canción, no recuerdo exactamente de quién era, pero me hizo recordar a mi abuelo. El viejo nos grito para atrás.

- ¡¡Ya estamos llegando, esta al lado del mar!! – y siguió cantando.

Cuando el camión se detuvo, nos señalo el lugar, guiño un ojo y puso a toda marcha su vieja maquina, levantando mucho polvo. Al perder el camión de vista y verlo desaparecer entre el polvo, nos dimos vuelva automáticamente, como si nos hubiésemos puesto de acuerdo para girar, era un campamento abandonado, tenia una reja de madera desgastada con el tiempo, la abrimos y entramos muy sigilosos, no había alma que rondara el lugar, sin embargo se sentía el oleaje golpeando al son del viento las rocas de la orilla. Exploramos con mucha cautela el lugar, tenía baños, duchas, lavaplatos y una copa de agua, que activamos y todo empezó a funcionar muy bien, ya estaba oscureciendo, a lo lejos el sol se perdía en el mar. Encontramos un generador eléctrico, que jamás lo hicimos funcionar.

Antes que la oscuridad nos alcanzara, levantamos las carpas, algunos prepararon la comida y otros recolectaron algo de leña en los alrededores, la noche sería muy oscura y fría.

Cuando terminamos de comer, fuimos a la orilla del mar, era un roquerio amplio, pero el macizo era más bien como una terraza formada por rocas casi planas, con alguna que otra roca que sobresalia. Encontramos interesante sentarnos en las rocas, junto al mar, sentir el viento silbar a lo lejos, oír el mar rugir cerca de nosotros, acompañado de una piscola y buena conversación. Esa noche estábamos todos cansados, sin embargo algunos bromeaban diciendo que se quedarían sentados en aquellas rocas hasta ver salir el sol, sin duda el espectáculo que querían presenciar es uno de los más hermosos.
No había pasado mucho tiempo desde que nos sentamos a beber nuestro trago, se los aclaro, ya que lo que paso enseguida no fue producto de algún estado etílico, ni menos del cansancio del viaje. A lo lejos se escuchaban gritos, gritos que venían del mar, claramente se escuchaban como personas dentro del mar, nos levantamos, encendimos nuestras linternas y alumbramos hacia el lugar de donde provenían las voces, pero la oscuridad de la noche no nos dejaba ver nada, no había nada, caminamos por la orilla entre las rocas alumbrando hacia el interior del mar, pero no se veía nada, ni botes, ni personas, nada, los gritos eran cada vez más nítidos, eran palabras en otro idioma, quizás un idioma indígena, no lo sé, lo único claro fue el miedo que nos abrumo de pronto, un miedo escalofriante, un miedo que se transformo en un hielo que subió de los pies a la cabeza, ya nadie hablaba, solo mirábamos expectantes hacia la inmensidad del mar, donde el rugir de las olas era como una canción diabólica, una canción que hipnotizaba. De pronto, uno de mis amigos corrió despavorido, como si algo hubiese visto salir entre las rocas, o la espuma de las olas que chocaban en ellas, algunos lo siguieron, yo no me podía mover, veía a lo lejos que todos se dispersaban y gritaban, gritos que se confundían con los sonidos del interior, con la melodía de las olas. Quise moverme, pero al dar un paso, choqué con una pared invisible, me moví hacia el otro lado y volví a chocar con otra pared invisible, estaba envuelto como en una cúpula que no podía ver, comencé a gritar, a pedir ayuda, a lo lejos se veían mis amigos en la misma situación que yo, trate de calmarme, pero el miedo no me dejaba pensar, mis amigos gritaban que estaban atrapados, yo también lo estaba, “¿qué es esto?” me preguntaba, mientras palpaba la pared invisible. Cerré los ojos como pidiendo ayuda, al abrirlos vi un hombre al frente, de sonrisa maléfica, comencé a tiritar, intenté dar un grito de auxilio, pero nada de mi boca salio, solo recuerdo que algo me golpeo por la espalda y caí de rodillas sobre las rocas, al levantar mi vista ya nada había y el sol golpeaba sobre mi cabeza.
Erzsebet

Friday, July 11, 2008

Sueños infernales


Es mi segunda noche sin dormir, aunque creo que ha sido con mi conciencia en la mitad de la realidad y la mitad de un sueño profundo, un sueño que no me ha dejado descansar. La noche anterior sentía que mi cuerpo quería escapar de una absurda pesadilla, luchaba para poder despertar pero no podía, así creo, pasaron los minutos y algunas horas, hasta que al fin, a las tres de la mañana con una angustiosa sed pude despertar, me senté unos minutos en la orilla de la cama, tome mi cabeza, y mi respiración estaba muy agitada, mire a la cama y Sofía estaba durmiendo profundamente, me alivie por no interrumpir su sueño. Cuando mi respiración ya volvía a la calma, camine al baño, me mire al espejo largamente, todo estaba en su lugar, me mire a los ojos, se notaba el cansancio, tome varios sorbos de agua, moje mi rostro, volví a mirar a Sofía, quien mostraba su torso desnudo y seguía durmiendo con una tranquilidad envidiable. Tome otro sorbo de agua, me mire nuevamente al espejo, no se porque esa obsesiva necesidad de mirarme y comprobar que solo había sido un sueño. Fui a la ventana y observe la peculiar escena de un hombre recogiendo a una prostituta al final de la calle. Volví a la cama, abrace a Sofía y susurro que ya me durmiera, que mañana debía trabajar. Sin embargo, ya de mañana no fui capaz de levantarme, me dolía todo el cuerpo, los huesos, la piel me ardía, la sentía irritada. Ella dijo que mejor descansara, y llamo al trabajo para avisar que no iría. En el día no hice mucho, leer, dormir, ver televisión, ordene unas pizzas para calmar la ansiedad, por lo menos eso recuerdo. Hoy de nuevo desperté a la mitad de la noche, absorbido por esa extraña pesadilla que me persigue, el cuerpo lo siento caliente, la irritación ahora es más dolorosa en la piel, creo que eso es lo que no me deja dormir, mañana iré a visitar al medico, a lo mejor tengo una alergia o una peste extraña. Voy a la ducha, cierro los ojos, me pierdo largo rato bajo el agua tibia, eso me alivia, me siento mejor. Envuelvo la toalla en mi cintura, voy donde Sofía… NO!! No puede ser!! El departamento esta lleno de sangre!! Sofía, ¿dónde esta Sofía? Miro a la cama, ¡Dios mío! Ahí esta ella, muerta, despedazada, es horrible, mi amada Sofía esta muerta, no siento tristeza, me gusta su olor a muerto, saboreo su sangre, pasó mi lengua en cada rincón de su cuerpo. Vuelvo al baño, tomo el agua entre mis manos, refresco mis labios, me siento aliviado al fin, me miro al espejo. Por fin, por fin, miro mis ojos. Voy a la ventana y observo mi amada luna llena.

Friday, June 06, 2008

Luna Nuestra

Tu voz es interminable en las ondas sonoras del tiempo
puede ser el incansable movimiento del viento
o una simple percepción

¿Qué es esa música acercándose a pasos agigantados?
Llena los poros de un alma exhausta

¿Por qué congelarme dentro de esas sabanas?
Si el color del cielo gris avanza a otra dirección,
donde el prisma de mis manos ya no es capaz de ver esa distancia.

¿Qué sentirán esos corazones aislados?
Mejor secar estas lagrimas y abrigar este corazón
pues poco falta concretar la pulverización.

Es imposible olvidar la sensación adentro
olvidar la lunanuestra
solo pido un pedazo de voz para cada sección de este cuerpo.

Friday, May 09, 2008

Autobiografía

En otra situación, a lo mejor en tiempos lejanos, no hubiese querido hablar de mi, sin embargo a veces las circunstancias hacen que los lectores de este blog sepan algunas cosas con respecto al autor, puesto que todos los escritos presentados acá son de mi autoría, con excepción de los que se encuentran en “Lex Opus Mortis” y párrafos que han sido citados como corresponde, ya que es importante destacar quienes han sido los creadores.

La creadora de este blog y de todos los cuentos y poemas que se puedan encontrar acá son de Erzsebet, seudónimo otorgado por un escritor chileno muy amigo mío, que se llama Marcos Bahamondes que describe el porque del seudónimo en unos de los post de este blog titulado “Erzsebet… Letras que perfuman las tinieblas”.

Nací en Santiago de Chile y he vivido toda mi vida en la misma ciudad, tengo seis hermanos que adoro y quiero mucho, pero tengo una conexión especial con uno de ellos, mi hermano mayor, Marcelo, él ha sido como un maestro para mi y siempre ha sido el gran apoyo en cada campaña que he emprendido, a los 12 años entre a un grupo de teatro en el colegio “Valentín Letellier”, ese mismo año llegue al teatro “María Canepa” donde pude desarrollar el arte en profundidad, sin embargo el teatro se congelo en mi vida hasta muchos años después donde entre al grupo vocacional de teatro de la “Universidad de Santiago de Chile” donde estuve cuatro años con un elenco magnifico y compañeros maravillosos.

En el aspecto literario, dirigí una publicación literaria llamada “Naranjaentera” que solo duro tres números en circulación, puesto que el financiamiento fue muy difícil de conseguir y por lo mismo no lo pudimos mantener, junto a las mismas personas y otras más hicimos una autoedición de un colectivo literario, llamado “Vocesderoca” donde incorpore algunos poemas, luego de eso saque mi libro “Agonía Profana”, que también es una autoedición limitada de copias que pretendo volver a sacar cuando tenga los recursos para una edición más producida. Luego de este libro, nace el poemario “Viviendo entre sarracenos” y posterior a eso nace “La leyenda de los seis guerreros” que es una saga de cuentos que aún esta en confección y algunas cosas han sido publicadas en el blog. La historia sigue creciendo y aparecen nuevas cosas, pero creo que esto es una pincelada.
Todos mis escritos están bajo derecho de autor y bajo una licencia de internet que permite resguardar mis creaciones, sin embargo no tengo problemas que tomen mis cuentos siempre y cuando citen la fuente y el autor. Si les pido que me avisen.
Connie Tapia Monroy
Erzsebet
australynorth@gmail.com

Connie Tapia Monroy, escritora nacida en Santiago de Chile. Entre sus publicaciones independientes se encuentran “Agonía Profana” (poesía), y “Viviendo entre Sarracenos” (poesía). Sus trabajos han sido publicados en Vocesderoca (septiembre, 2000); antología “Rayo de Esperanza” (España, 2004); “Antología Talleres Literarios 2008” (Maipú). Colabora en la revista “Palabr@as” del Circulo Literario de Maipú. Contribuye en el comic independiente “Sudamerican Attack” en la historia y guión. Además de ser la Co-Editora de la revista de metal underground “Cai Cai Vilu Zine”.
 

Monday, April 28, 2008

Chesed Después DE


- ¿Dónde esta?
- No lo se
- ¿Esta muerta verdad?
- Si
- ¿Dónde esta?
- No lo se
- ¿Quiénes fueron?
- No lo se
- Debemos buscarla
- ¿Este es un sueño?
- No
- Estoy muerto
- Veo que ya te diste cuesta
- ¿Es un sueño?
- No
- ¿Por qué estas acá, también has muerto?
- Ser humano iluso

Wednesday, April 23, 2008

Chesed antes DE


- Pensé que no vendrías hoy, estuve horas esperando por ti.
- Tú sabes que siempre deseo abrazarte, sobre todo en noches frías.
- ¿Cuándo tendremos un hijo?
- No puedo tener hijos
- Conmigo si podrás
- Nacerá muerto
- No puedes asegurar algo tan cruel
- Es mi castigo
- Algo debe cambiar
- La madre
- ¿Puede ser?
- No lo se
- ¿Será solo nuestro?
- No eres el único
- ¿Será solo nuestro?
- ¿A quién ofreces?
- Araziel
Cronicas de Erzsebet

Wednesday, April 16, 2008

El inicio de la campaña de Barremor

Cuando ya toda esperanza se había acabado aparece el guerrero Barremor a iluminar el camino de aquellos que lo necesitan. Él es un guerrero silencioso, que no solo ha aprendido las artes de los monjes Shao-lin, si no también técnicas de guerreros más antiguos, no es difícil que sea así, puesto que nadie sabe sin en verdad es un ser humano, y los más probable es que no lo sea, puesto que atraviesa los portales del tiempo y el espacio sin dificultad y a vivido miles de años en la tierra, viendo pasar delante de sus ojos sucesos de la historia que ya muchos han olvidado y muchos otros que nadie sabe que ocurrieron.

Los monjes Shao-lin no permiten el ingreso de mujeres a su orden, sin embargo si una presenta cualidades especiales, ellos la entrenan como uno más de sus guerreros. El día en que Stygian aprendió hablar, la primera palabra que salio de sus labios fue “Arael”, en ese momento nadie supo que significaba realmente, ni menos que era el nombre de una mujer, un ángel, un guardián, un guerrero que cambiaria la historia. Barremor enseño casi todo a Stygian mientras permanecía en el templo ubicado en la falda norte de la montaña Song-Shan, pero muchas veces viajaba por semanas y nadie sabia donde, Stygian a pesar de ser todavía un niño, siempre protestaba por su ausencia, puesto que era muy inquieto y quería aprenderlo todo, sin entender que los años le darían esa sabiduría que tanto buscaba.

Barremor fue el único que tomo atención a la primera palabra de Stygian, puesto que algo en toda su existencia había escuchado con respecto a ese nombre y eso es lo que hacia en sus viajes sin destino, iba en búsqueda del significado de esta palabra. En uno de sus retornos traía consigo un pergamino muy antiguo, escrito con símbolos de los tiempos antiguos, si de los tiempo en que los antiguos habitaron la tierra, sin embargo el pergamino estaba incompleto, estaba en su totalidad borrado, y solo unas palabras se podían dilucidar “nacerán seis guerreros, en seis lugares diferentes, en la época de los seis, que junto a un ejercito de seis guerreros cada uno….. A…, S…., B…, P…, A…, A…. ellos monjes guerreros desataran la batalla”. Desde ese día los monjes Shao-lin también contribuyeron a la búsqueda de Barremor y pudieron dilucidar el nombre de los seis guerreros que nombraba la leyenda, donde también descubrieron que Stygian tenía un particular lazo con uno de ellos “Arael”. Nadie sabia el porque, ni como se había formado tal lazo, pero Stygian siendo un niño la recordaba aún en su inconciente, decidiendo tomar a esta mujer para que fuera un monje – guerrero Shao-lin, por lo menos así lo decía la leyenda, según su interpretación: “Monje-guerrero”.

Así se desato la espera del nacimiento de este ángel encarnado en un ser mortal, los monjes con sus técnicas ancestrales calcularon lugar, día, hora y padres y solo esperaron el día en que ocurriría, pero estos monjes, no le tomaron atención a los otros cinco guerreros y jamás supieron que cada vez que nacía uno de ellos, aparecía un ejercito de demonios tratando de impedir que el alma se clavara en la tierra para dar paso a lo que ya en los tiempos antiguos todo se había dicho. Y llegando el día, en el lugar adecuado estos guerreros Shao-lin vieron como la vida de los padres y la propia Arael se esfumaba entre las espadas diabólicas de un ejército que jamás pensaron que podía existir en la tierra.

Sin esperar un día más, se le encomendó a Barremor ir en búsqueda del alma de Arael, pero esta campaña no sería nada de fácil, puesto que saltar por los gusanos del tiempo y el espacio no era algo preciso y podía vagar miles de años buscando. A pesar de todas estas barreras y dificultades, Barremor no lo pensó mucho y emprendió el viaje, él siempre se decía a si mismo que la perseverancia era la primera fortaleza para ganar una batalla.

Es aquí donde comienza la historia en el tiempo, en el espacio y en los mundos paralelos, historias que son anteriores a la llegada de Arael frente a la cueva de Krubera.


Cronicas de Erzsebet

Tuesday, April 01, 2008

Barremor va en busca de Arael

Era una noche de lluvia intensa en la falda norte de la montaña Song-Shan, en una de las habitaciones del templo shao-lin, se encuentra uno de los maestros meditando, de pronto es interrumpido bruscamente por Stygian, un niño de tan solo 10 años, quien no tiene rasgos orientales, pero sin embargo ha vivido bajo el techo de los maestros desde su nacimiento, llega excitado, casi sin aliento “Arael se ha perdido en la penumbra del tiempo” le dice gritando al maestro, “lo se, mi querido aprendiz”. El niño lo mira perplejo, preguntándose internamente qué es lo que pasará ahora, el olor a incienso penetra sus pulmones, no lo asimila, se siente confundido. Acaso sus entrenamiento ya no tienen sentido, acaso su diez años en el monasterio están perdidos, todo eso se preguntaba, mientras el maestro volvía a su meditación profunda, “debemos hacer algo” dice impaciente Stygian, “la paciencia es un virtud que en estos momentos debes cultivar, si entras en la desesperación, el camino que debemos seguir ahora jamás será encontrado por tu corazón, ahora ve a dormir, en la mañana los maestros le dirán al consejo cuales son las reales posibilidades de traer a Arael de vuelta a casa”, el sabio anula los sentidos y el mundo exterior ahora es impenetrable en su corazón. Stygian camina a paso lento al bosque, dejando que cada gota de lluvia penetre su cuerpo, gotas que se confunden con sus lágrimas de niño solitario y confundido.

A la mañana siguiente Stygian es el primero que esta sentado ante el consejo, con sus sentidos bien puestos, observa con determinación la preparación de la ceremonia, los símbolos son puestos en su lugar y el característico color blanco y negro rodean el lugar. Barremor se acerca a los maestros con un singular silencio, portando en su mano una vasija de greda, se arrodilla ante los ojos que lo contemplan.

- Creo que Stygian es muy pequeño para emprender esta misión, me ofrezco como servidor ante tal campaña y doy mi palabra de guerrero que derramare hasta mí última gota de sangre – dice Barremor con un tono seguro y protocolar, los maestros shao-lin asienten con la cabeza, de pronto comienzan a rezar, un murmullo se apodera del lugar, Barremor levita por los aires y es envuelto por una energía de color tornasol, comienza a girar lentamente, pero la velocidad de giro empieza a subir cada vez más, más y más rápido, mientras la energia que lo rodea es más visible aún, de pronto un gran agujero en el cielo aparece ante sus ojos, sin darse cuenta, Barremor desparece ante sus ojos.

“La misión a comenzado, quienes lejos buscan más pronto que tarde regresaran” dice uno de los maestros, quien da la orden de cerrar el ritual, que solo los más sabios entienden, sin embargo Stygian sabe dentro de su alma que Barremor va en busca de Arael y su corazón se tranquiliza al saber que es así.

Wednesday, February 06, 2008

Arael, Guardian de los pajaros

Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento,
cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y
su número es seiscientos sesenta y seis. Apocalipsis 13:18.

Los Caballeros del Temple han sido embaucados por el gran poder de seducción de Vassago, los ha convencido que el último guerrero nacerá en tierras muy lejanas, tierras que no han sido habitadas por el viejo mundo, tierras pobladas por indígenas y gente sin civilización. Por este motivo, fueron de expedición a esos lugares que Vassago proporciono en un mapa sin sentido. Alejo a los Caballeros del Temple de su último objetivo, Arael.

El ejército se reunió y encaminaron sus pasos a Inglaterra, a un poblado muy pobre que estaba alejado completamente de la ciudad. Los ejércitos se instalaron en un campamento en las afueras, sin embargo tomaron forma humana, así no levantaron sospechas de nada y la gente del pueblo los acogió de manera amable, particularmente Araziel, una bella mujer de cabellos oscuros como la noche, pero blanca como la nieve. Ella criaba las aves más bellas de la zona y las vendía en la gran ciudad a los ricos excéntricos. Tenía cinco meses de embarazo y Chesed, su prometido, había pedido su mano y preparaban la boda, que se realizaría antes del nacimiento de su primer hijo.

En los preparativos de la boda participo todo el pueblo, era un gran acontecimiento, es una tradición que cada familia aporte con algún obsequio, ya sea un cordero, verduras, licores o con los adornos que se distribuyen cuidadosamente en la plaza. El tallado del altar queda a cargo del novio, en este caso Chesed, que paso meses encerrado en el taller del artesano del pueblo construyendo este importante símbolo, que representa todo el amor que siente por Araziel.

Los detalles de la ceremonia y la fiesta, es parte de otra historia que no vine al caso detallarlos acá, sin embargo es importante decir que los demonios desde que llegaron al pueblo estuvieron presentes en la vida de esta hermosa pareja, comieron, bebieron y bailaron, aparentando una gran simpatía y agrado por todos en el pueblo.

Pasaron los meses y mientras se esperaba que Araziel diera a luz, Belenus, que bordeaba los 13 años, estaba regando el árbol de olivo que broto el día de su nacimiento y observo en la punta del mismo a un Concón posado, raro le pareció esto, puesto que ese tipo de aves son nocturnas, lo quedo mirando por largo rato y su corazón se sobrecogió, sintió una angustia muy grande en su pecho, como si algo se estuviera desgarrando dentro de él, como si una fuerza incontrolable lo detuviera por un instante y lloró, lloró por largo tiempo y solo los brazos de su madre fueron capaces de calmar esa angustia. Por otro lado en Tripolis, Sother, que también bordeaba los 13 años estaba en uno de sus viajes con sus padres, y para pasa el tiempo le gustaba perder su vista en el mar, de pronto ve un cisne Coscoroba que vuela sobre él de manera majestuosa, ve como juega por los aires cuando de pronto el animal cae sin vida en el medio del mar, Sother se asusto, un miedo inexplicable se apodero de su alma y corrió desesperadamente a contarle lo sucedido a sus padres, ellos le explicaron que era parte de la vida, sin embargo Sother sintió que su alma se oscurecía completamente y esa noche no pudo dormir y se sentó en la intemperie a contemplar las estrellas.

Cuando Araziel comenzó con las contracciones, todo el pueblo corrió a su casa y todos esperaron impacientes a que la partera saliera con el bebé en sus brazos. También llegó el ejercito de demonios encabezado por Vassago y se sentaron en silencio a esperar, de pronto un llanto se escucho dentro de la casa, todos en las afuera se abrazaban de alegría, pasaron los minutos y ninguna luz, ni nada ilumino el lugar, Vassago dudo si se trataba de Arael, puesto que con todos los demás caballeros de la leyenda algo ocurría cuando nacían, sin embargo de pronto en el cielo se apareció una nube negra, todos miraron consternados, se trataba de miles de cuervos negros que se pararon uno a uno sobre los techos de las casas, en el suelo, en algunas barandas, todos quedaron en silencio atónitos por el espectáculos, horrorizados. De pronto, la puerta se abre y sale la partera con el bebé “es una niña”, dice con cansancio que disimula con una sonrisa, todos miraron con el mismo silencio sepulcral que se había producido con la llegada de los cuervos, “llevará por nombre Arael, guardiana de las aves”, en ese instante Vassago se levanta y uno de los demonios sin pensarlo un minuto le arrebata a la niña y con un grito gutural se transforma en lo que realmente era, uno por uno comenzaron a tomar su forma, todos se agruparon alrededor de Arael y le dieron miles de estocadas en su pequeño cuerpo, uno a uno después de bañarse con la sangre de la pequeña, se retiraba del circulo, la gente del pueblo no entendía, todo había pasado tan rápido, los cuervos se alzaron en el aire y atacaron a los demonios, le rasgaron la carne, le sacaron los ojos, la gente del pueblo corrió a ocultarse en sus casas, sin embargo los cuervos no se acercaron a ellos, solo al gran ejercito que sin piedad le quito la vida al sexto guerrero de la leyenda, los cuervos se encargaron de dejar solo los huesos de estos demonios ineptos, mientras ocurría esto, los padres de Arael estaban descontrolados, lloraban y gritaban, así como la gente gritaba horrorizaba por el acto, “están malditos” gritaban “magia negra” “brujería” decían las gentes, dentro del todo el caos, los tomaron, los forzaron y los amarraron en medio de la plaza a unos grandes palos, la gente traía ramas, leña cualquier cosa que se pudiera quemar, “muerte a los brujos”, se escuchaba mientras los cuervos seguían devorando al ejercito. Los amarraron fuertemente a los palos y cuando ya tuvieron todo lo necesario prendieron una gran hoguera, blasfemaron y maldijeron hasta que los cuerpos de la bella pareja se calcinaron. Antes que se apagara el último indicio de vida en sus cuerpos, un cometa cayó del cielo, Vassago fue el único que se dio cuenta de lo sucedido entre tanto caos, corrió al lugar donde había caído esta gran nube de fuego, pero antes de llegar, vio a tres luces azules en forma humana que se abrazaban y cada una de ella se perdió en el gran cielo oscurecido. Vassago sospecho que se trataba del alma de Araziel, Chesed y Arael que se perdían en el confín del tiempo y sonrió, nada estaba perdido aún, sin embargo debía descubrir donde volvería a nacer Arael.

Palemon esa misma noche, en las montañas de los dragones, observo una manada de cóndores que volaban los alrededores “Arael” susurro, pero ese nombre muy luego se le olvido y esa escena tampoco la recordara una vez adulto. Sin embargo, su pequeño dragón Melkarth jamás lo olvidará.

Friday, December 28, 2007

El Día En Que Los Dragones Sobrevuelan Las Montañas



Como en todo orden de cosas, existe gente sabia y gente estupida, lo mismo ocurre entre los demonios. No se como Vassago se las arreglo para que Astaroth siguiera creyendo en él luego de haberlo engañado y haber mandado todo su ejercito al Asia, donde vagaron varios meses buscando algo que jamás encontraron, sin duda Vassago es un demonio astuto y Astaroth demasiado ambicioso que lo ciega ante las palabras de un demonio inferior. Sin embargo hasta el propio Vassago lo encontró el destino, ya que al mes siguiente de haber nacido Amithes, nació el querido caballero Palemon sin que nadie se enterara del suceso, por lo menos no en ese mismo instante, puesto que una vez siendo un gran guerrero, su nacimiento paso a ser una leyenda entre quienes lo veían combatir. Vassago quedo tan atónito e hipnotizado con la gran cúpula luminosa que envolvió a Usiel que no se entero del nacimiento de este cuarto guerrero una vez que él ya era un adolescente, diestro, fuerte y gran guerrero entre guerreros.

Palemon el rudo, así lo llamaron sus mas cercanos por su forma bruta y ruda de solucionar los conflictos, de pocas palabras, pero agresivo y aguerrido, se decía que Palemon era un ser inmortal, un hombre solitario, silencioso, ermitaño. Se dice que solo una vez en su vida a amado a una mujer y que morirá amándola solo a ella, aunque nadie sabe con certeza de quien se trata. Con respecto de donde viene y donde nació también se dicen muchas cosas, una de ellas es que es un ser que no tiene ni padre ni madre y que nació de un huevo de dragón, otros dicen que se formo entre el barro de las cuevas profundas y otros simplemente dicen que cayo del cielo dentro de una bola de fuego enviado por los Dioses. Lo cierto es que Palemon es solo un mortal como cualquier otro y puede morir perfectamente a manos de otro guerrero, es hijo de un noble llamado Netzach que vive en lo que actualmente es Portugal y su madre se llama Ksiel.

Ahora bien, Netzach esconde un gran secreto, que involucra directamente a su primer hijo Palemon, él siendo solo un niño subió a las grandes montañas y le pidió a los dragones que las habitaban poder y fortuna a cambio de su primogénito, ellos aceptaron con la condición de que Netzach jamás lo volviera a reclamar como su hijo, ni menos hablarle de cual era la verdad, sin embargo debía instruirlo y darle todo lo necesario para ser el mejor entre los humanos mortales. Ksiel, su esposa, nunca supo de este pacto hasta el día en que estaba por dar a luz a su primer hijo que tendría por nombre Palemon, ese día Netzach la llevo a lo alto de las montañas y en una cueva sobre la cima Palemon dio su primer llanto, en ese momento los dragones volaron agradecidos sobre las montañas y le arrebataron al bebe mientras una luz alumbraba el lugar y el pequeño pecho del bebe. Ksiel lloro y lloro, pero Netzach le hizo entender que era el precio que debían pagar por lo que tenían actualmente. Como madre resignada y con mucha angustia bajó de las montañas con su esposo, nadie nunca se entero de lo que había sucedido y Palemon jamás sabrá quienes son realmente sus padres. Los mitos, rumores y leyendas que giran en torno a él a veces también crecen en su corazón, puesto que su relación entre los dragones de la montaña lo hacen sentir especial. Era huérfano ante los ojos de toda gente mundana, sin embargo creció feliz entre los dragones y las montañas, en pocos años se convirtió en un gran guerrero, el mejor de todos y su padre nunca lo dejo de lado ya que fue su gran maestro en todo lo que se refiere al arte del combate y el conocimiento científico.

Wednesday, December 05, 2007

Leraie corrompe el Código Templario

Astaroth estaba empecinado en impedir que naciera del próximo guerrero, en seis años construyó un ejercito poderoso, sin embargo no sabia donde buscar exactamente, su único aliado Vassago era el que podía informarle sobre el lugar y los padres que fecundarían a este guerrero, que con tantas ansias Astaroth esperaba destruir con sus propias manos, pero Vassago algo sabia y algo quería impedir, a pesar que Astaroth le había ofrecido una buena recompensa por sus servicios, este demonio le quedaba algo de humanidad en su interior y mintió sobre las coordenadas reales. Mando al ejercito de Astaroth al continente Asiático, los guió por lugares que no tenían nada que ver con las raíces reales de Amithes, si, el próximo guerrero que nacería era una mujer, la primera mujer dentro de una orden de caballería.

Lejos de Asia, lejos del ejército de Astaroth, los caballeros templarios deciden enviar al caballero Leraie a Bulgaria en busca de libros importantes para la orden, se le pidió que actuara con suma cautela en la campaña, debía vestirse con ropajes profanos y hacerse pasar por uno más dentro de los habitantes de Bulgaria. A pesar que este caballero llevaba años en la orden, su corazón era oscuro como una noche sin luna y sus años al servicio de la orden no lograron cambiar su alma, ni su espíritu. A penas se vio lejos de las miradas de la orden, comenzó a beber cerveza y tener sexo con mujerzuelas en cada cantina que se encontraba en el camino. Leraie no sabía lo que le tenía el destino preparado para él y tampoco sospechaba que Vassago seguía sus pasos desde que emprendió su viaje desde Francia.

Una vez en Bulgaria, Leraie en una de sus visitas a una de las cantinas que tanto le gustaba frecuentar, conoce a Usiel, una mesera hermosa como el amanecer. Este caballero le ofreció dinero para pasar una noche con ella, pero ella se resistió, era una mujer virgen y de valores que no le harían cambiar de parecer a pesar de la belleza y dinero del guerrero. Leraie molesto por tal rechazo, comenzó a beber sin control, y la miraba con odio, ira, rabia, sentimientos que un templario jamás debe tener en su interior. Vassago observaba desde lejos el actuar de él y antes que cometiera alguna locura, se acerco a él, le recordó para que estaba en Bulgaria “anda en busca de los libros del temple y mañana vuelve por esta muchacha” le dijo, y como este caballero estaba totalmente borracho, no asimilo la situación, tampoco se cuestiono porque este personaje extraño le decía y recordaba lo que tenia que hacer, lo tomo solo con un mensaje oculto de su conciencia. Volvió a su habitación y a la mañana siguiente fue en busca de los libros, los empaco y se dirigió nuevamente a la cantina, comió y bebió de manera blasfema, espero que Usiel llegara a su lugar de trabajo y la observo de manera perversa, se quedo bebiendo y comiendo hasta la madrugada, minutos antes que cerraran el lugar, él salio y la espero escondido en un lugar oscuro cerca de la cantina. Cuando ella pasaba cerca del lugar donde estaba escondido, Leraie la intercepto por detrás, le tapo la boca con fuerza, ella se resistió, lloraba, pero sus lagrimas no eran suficientes para pedir auxilio, ni menos para darle compasión a este cabello, se la llevo lejos del lugar, la arrastro hasta unos matorrales, forcejearon por largos minutos, él le saco sus ropas en forma brusca y desesperadamente comenzó a besar sus pechos, la violento, la beso por completo, mientras ella lloraba y se resignaba a la situación, Leraie disfrutaba la situación, no podía soportar que nadie se negará a él, por lo tanto ver a Usiel, indefensa, desnuda entre los matorrales, con sus ojos llenos de lagrimas lo hacían gozar cada vez más. La penetro una y otra vez con violencia, mientras ella lloraba y se entristecía, una vez que su semen entro al cuerpo de Usiel, los espermios buscaron rápidamente el ovulo que estaba esperando ser fecundado, una vez que ocurrió este acto el vientre de Usiel se ilumino, ella jamás lo va ha recordar, puesto que la violación fue tan violenta que en ese momento estaba inconciente al igual que Leraie, que yacía exhausto a su lado. Esa poderosa luz que ilumino su vientre salio del cuerpo y como una poderosa espada de luz magia atravesó el corazón del jamás recordado Caballero Templario Leraie.

Vassago con los libros de la orden bajo el brazo tomo a Usiel y la llevo a la puerta de la ermita de los templarios que habitaban en Bulgaria, la dejo ahí junto con los libros y una nota “He aquí la madre de Amithes, protegedla y cuidadla en silencio”. A la mañana siguiente los humildes caballeros de Jesucristo la encontraron y sin pensarlo ni una sola vez le asignaron una habitación en los aposentos subterráneos y secretos que poseían y una vez que la recostaron en la cama, nuevamente la luz del vientre salio al exterior y se formo una cúpula luminosa alrededor de la madre, una cúpula impenetrable, una cúpula que estuvo presente durante los 9 meses de gestación, durante meses que Usiel jamás recordara puesto que desde que Amithes habita en su interior, ella se quedo dentro de un largo sueño, un sueño que le mostrara una vida normal y feliz con su embarazo, vida que retomara cuando Amithes nazca.

En Diciembre de 1296, Amithes nace sin un padre presente, solo con su madre Usiel, pero con la presencia y enseñanzas de los Caballeros Templarios quien desde ese día jamás la dejaran sola.

Monday, October 22, 2007

Sother, el segundo guerrero

Vodnik y Lahatiel se conocieron cuando niños y desde su infancia se juraron amor eterno, siempre han estado juntos, en los buenos y malos momentos de sus vidas. Una vez adultos se casaron y se dedicaron a un pequeño negocio en el mercado de Jerusalén, la vida de ellos prospero y se transformaron en grandes mercaderes, viajando de un lugar a otro para vender sus especias.

En diciembre de 1271, Lahatiel siente que algo dentro de su cuerpo estaba cambiando, todo le daba asco, sentía una presión en la boca del estomago, el beber agua la reconfortaba, refrescaba. Pasaron los días y se percato que su cambio se debía a que su primer hijo estaba creciendo dentro de ella. Lahatiel se lo comunico a su esposo y sus vidas se lleno de felicidad. Desde entonces, Vodnik decidió hacer viajes cortos con su mujer y todos los viajes largos con sus ayudantes, dejando a su esposa en casa de sus padres, así no la expondría a cansancio innecesario.

Aunque era el embarazo de su primer hijo, Lahatiel en el transcurso de esos meses vivió experiencia fuera de lo común, sabia que no era normal lo que le pasaba y ella siempre lo relaciono con el bebe que estaba creciendo poco a poco en su vientre. Un día estaba lavando su rostro, cuando de pronto el agua rompió la fuerza de gravedad y comenzó a formar figuras delante de ella, era un grial en el cual se vertía agua, ella quedo paralizada mirando la escena y su intriga la llevo a tomar la copa, la cual se desintegro volviendo las partículas del agua a su estado natural, cayendo al suelo en un tiempo más lento que el tiempo real, ella rompió en llanto llamando desconsoladamente a su esposo, entre sus lagrimas y desesperación le decía a su marido que el bebe que estaba dentro de ella estaba maldito, Vodnik solo lo relacionaba con cansancio e inexperiencia. Decidió suspender los negocios por un tiempo para quedarse a su lado, sin embargo los sucesos no pararían con su presencia, cada vez que ella tomaba un baño, el agua susurraba un nombre “Sother, Sother, Sother” decía sin cesar. Lahatiel y Vodnik comprendieron que su hijo debía llevar por nombre Sother, desde ese día los sucesos paranormales cesaron, pero el sentimiento de angustia por el bebe que esperaban no los dejaba vivir en paz. Una calma infinita se lleno en sus corazones, luego que en un sueño que compartieron los dos, apareció una imagen que les decía que no debían temer por el hijo que se les había encomendado cuidar y criar bajo los valores de su familia.

Pasaron los meses y encontrándose en Limassol, por asuntos de trabajo, Vodnik decide volver a Jerusalén, puesto que su primogénito esta a punto de nacer, no dejando de sentir dentro de su corazón que el destino de su familia estaba cambiando de curso, no entendía porque, pero aceptaba su destino como si fuera su mismo Dios quien le encomendara esta misión.

Arreglaron los detalles del viaje, ya que debían cruzar el mar mediterráneo, mientras ocurría todo esto, en el mercado de Jerusalén se rumoreaba que Vodnik y Lahatiel estaban a puntos de ser padres y que el nombre de su hijo sería “Sother”, este rumor no dejo indiferente a lo caballeros templarios que hacían sus rondas por el lugar, dando aviso a su maestre, no lo podían creer, puesto que no estaban preparados que en ese mismo año, naciera el segundo guerrero de la leyenda. El maestre mando a reunir a los caballeros que están destinados a la misión de los seis y ordeno que los interceptaran en alta mar, puesto que no debían dejar que la pareja pisara tierra sin protección templaría.

Los caballeros del temple, inmediatamente se pusieron en marcha, adentrándose en alta mar, sin embargo no les seria fácil llegar al barco de Vodnik, el mar estaba furioso, era como si las agua batallaran entre ellas, las olas golpeaban fuertemente el barco, perdiendo el control de él en segundos, pero sus habilidades los ayudaron muchas veces a tener nuevamente el control. Sin duda, las aguas estaban intranquilas, no solo los caballeros del temple oyeron el rumor, los demonios de las aguas también habían despertado.

Se esperaba que caballeros y demonios se enfrentaran en alta mar, sin embargo los demonios quedaron paralizados por una fuerza extraña que los atrapo bajo el agua, era como si hilos invisibles los envolvieran, quemando su piel, era tanto el dolor de estas quemaduras que los gritos de dolor se escucharon hasta la costa y en base a estos gritos de sufrimiento, se crearon muchas leyendas. Los caballeros llegaron con mucha dificultad, pero finalmente interceptaron el barco, le explicaron como eran las cosas y la pareja acepto el resguardo templario sin hacer preguntas, a ellos les bastaba con lo que habían vivido en el periodo del embarazo. Sother era su hijo, el elegido y como paso con Belenus, cuando nació una luz atravesó su pecho y todas las aguas que se encontraban a su alrededor se levantaron alrededor de él, danzando y moviéndose como una gran fiesta.

Astaroth observaba el acto desde afuera con mucha ira y rabia, no soportando como dos de los guerreros han podido nacer frente a su nariz, decide doblar en numero sus ejercito y vuelve a sus aposentos cargado de odio.

Saturday, September 22, 2007

Sur de Alemania, año 1281.


Arioch nace en una humilde familia al sur de Alemania, todas las generaciones de la familia se han dedicado a la crianza de animales para abastecer de carne a la aldea y algunos pueblos cercanos. Él aprendió la tradición familiar y junto a su esposa Chitriel formo una familia numerosa, pero para su desgracia, su esposa solo concibió mujeres, él estaba muy apenado, su mayor anhelo era tener un varón. Todas las noches miraba a las estrellas, a veces meditaba o rezaba, en algunos momentos de angustia blasfemaba hacia los cielos y caía desplomado de rodillas, lleno de una angustia que lo mataba por dentro. Una noche, en que las lágrimas mojaban la tierra de desesperanza, Chitriel le tomo el hombro por detrás y le comunico que estaba embarazada y que sabia que esta vez sería el varón que él tanto deseaba. Se abrazaron, se besaron y con sus manos tomadas, mirándose fijamente a los ojos, se arrodillaron y rezaron llenos de ilusión.

Pasaron los meses y ni ellos, ni los caballeros templarios, ni los demonios de Astaroth sabían que Chitriel era la elegida para dar a luz al quinto caballero. Sin embargo, eran tiempos de guerra, todas las aldeas cercanas estaban siendo destruidas, el miedo de Arioch crecía cada vez más.

Una tarde, el enemigo invadió el lugar, un enemigo con demonios ocultos, que ni ellos mismos sabían que estaban entre sus tropas. Los demonios algo intuían, lo olían, lo palpitaban, sentían que la luz del quinto caballero estaba cerca, pero no tenían la certeza, pasaron meses ocultos con el enemigo, peleando en cada aldea, pero esta vez sus cuerpos se estremecían, el viento era diferente, las partículas del aire eran densas, estaban cerca y lo presentían. Entraron a la aldea arrasando con todo, matando a todo ser humano que se les cruzaba por el frente.

La aldea cayó en llamas y Arioch llevó a su esposa e hijas a unos subterráneos debajo de las caballerizas. Chitriel empezó a tener las contracciones, parecía que el bebe le estaba desgarrando por dentro, golpeaba desde el interior, se movía, presionaba, era un bebe desesperado intentando salir. Las calles se llenaba de cadáveres, la sangre fluía como riachuelos entre las casas, la aldea se hundía de dolor, llantos, gritos, gritos que se confundieron con los de Chitriel tratando de parir, llantos que se confundieron con los del bebe ensangrentado que tomaba Arioch entre sus manos.

De pronto, un torbellino se formo sobre la caballeriza, era como un agujero negro sobre el cielo, que comenzó absorber todo lo que estaba debajo, comió y absorbió todo hasta dejar solo a Chitriel, Arioch, las niñas y el bebe en medio del torbellino. Al ver esto los demonios a la distancia, corrieron al lugar pero fueron expulsados lejos al tratar de sobrepasar la pared del tornado. Este menguo lentamente y en medio de la nada cayo una luz del cielo, que traspaso el pecho del bebe, iluminando toda su carne, en unos segundos se vio sus venas, su corazón, su esqueleto y el bebe cayo como muerto. Sus padres corrieron angustiados a verlo, se acercaron lentamente, pensaron que era el fin y entre la angustia y la desolación los caballeros del temple llegaron cabalgando en sus caballos y vieron como Athanatos sonreía mientras Chitriel lo tomaba entre sus brazos.
Cronicas de Erzsebet

Friday, September 07, 2007

La bella Gadreel

Ha pasado mucho tiempo desde que la profecía fue anunciada a los caballeros del temple, años suficientes para que Astaroth formara en silencio sus ejércitos y Vassago se llenará de recompensas y riquezas por hacer bien su trabajo. Los Caballeros Templarios fueron reconocidos formalmente como orden de caballería por la iglesia en el Concilio de Troyes y se engrandecieron año tras año, tanto así que la envidia ya se hacia presente en cada tierra que ellos pisaban.

Estos monjes guerreros poseían grandes conocimientos matemáticos, arquitectónicos, astrológicos, alquímicos y posiblemente de la cábala judía, esto les permitió guiar sus pasos en la búsqueda de los seis guerreros de la profecía.

Ya era el año 1272, y todas las energías se centraron en Gadreel, una hermosa mujer que habitaba en el norte de Francia, ella era conocida por preparar infusiones de hierbas para sanar enfermedades, tenia unos cabellos rizados de color castaño muy claro, una mirada dulce con ojos color miel, ella estaba embarazada de su segundo hijo y su aura irradiaba felicidad, Perrier era su esposo, quien practicaba el bello arte de la herrería, forjaba las espada más livianas, certeras y ligeras de todo el norte de Francia.

Perrier fue la excusa de los templarios para acercarse a esta pequeña y humilde familia, puesto que le pidieron que fabricara un centenar de espadas para la orden, lo cual los lleno de honor y felicidad. Una vez que Perrier aceptó forjar las espadas, los caballeros en forma de agradecimiento se ofrecieron a proteger a Gadreel en estos últimos meses de embarazo, ella con un gesto de extrañeza en su rostro se negó rotundamente, no encontraba sentido que hubiera caballeros armados día y noche a las afuera de su casa, los caballeros se vieron forzados a llevarlos al interior del bosque, a las sendas ocultas que hace años se construyeron a la espera de este momento. Gadreel lloró todo el día, se sentía engañada y ultrajada, el rostro de los caballeros para ella era del enemigo más cruel que pudiera existir en el mundo.

Caída la noche, lo caballeros llevaron a la pareja y a su hija de tres años a contemplar la maravilla de las estrellas, ellos no entendían nada, todo era confuso, sentían angustia, querían escapar, estaban prisioneros sin saber que delito habían cometido. “Debéis estar tranquilos” le dijo uno de los caballeros y tomo en forma amable la mano de Gadreel. Los caballeros hicieron un círculo alrededor de ellos y se inclinaron en reverencia ante ellos. “Vosotros sois los elegidos para traer al mundo al primero de los seis, Gadreel, lleváis en tu vientre al que será bautizado como Belenus y nosotros seremos los protectores de tu hijo hasta el final de los tiempos” dicho esto, una gran cúpula de energía se formo alrededor de ellos, era tanta la magia y belleza del acto, que no pudieron dudar de dichas palabras. Esa noche aceptaron ser cuidados y protegidos, Gadreel entendió que los monjes guerreros estarían desde las sombras vigilando, tampoco había que despertar sospechas, ahora se daba cuenta que su existencia corría un peligro enorme y que cualquier cosa podía suceder en su contra.

Pasaron los meses, y se acerco el día en que Belenus debía nacer, los caballeros llevaron a Gadreel, su esposo y su hija al refugio del bosque, pero los ejércitos malignos ya los habían encontrado, en el lugar se empezó a respirar las tinieblas, el sepulcro, el tártaro. Los seres alados sobrevolaban el lugar como buitres esperando comer la carroña, todo se oscureció y el lugar se lleno de un miedo incontrolable, los caballeros fueron atacados por criaturas horribles, se libero la batalla entre caballero templarios y demonios, en ese momento no se dudo más de la profecía y solo pensaron en bañar sus espadas de sangre inhumana. Mientras ocurría esto, Gadreel empezó con las contracciones cada vez más frecuentes y fuertes, un grupo de caballeros formo un circulo a su alrededor, dándole la espalda para seguir confrontándose con las criaturas que volaban a su alrededor. Perrier no dejo jamás de estar a su lado y trato de concentrarse junto a un caballero enfermo para asistir el parto “debéis de concentraos en tu esposa” le decía el caballero enfermo, pero él estaba nervioso, con temor “miradme!!!!” le gritaba, mientras ella respiraba en forma agitada, entrecortada. Gadreel gritaba, gritos que se confundían con el blandir de las espadas. La sangre inundo el lugar, caballeros del temple cayeron muertos en el combate, así como también demonios que fueron despedazados. Entre muerte y sangre se sintió el llanto de Belenus, el mundo se congeló en un instante, los caballeros que estaban lejos corrieron a contemplar al bebe recién nacido y del cielo cayó una luz que penetro el pecho del niño, elevándolo por los aires y formando a su vez una cúpula de protección para todos los de la orden, para Gadreel, su esposo y su hija, la cual quisieron los demonios traspasar, pero no pudieron, la profecía ya se había cumplido y ningún demonio podía ya cambiar el curso del destino, estaban derrotados y con el fracaso entre sus manos tuvieron que volver al infierno de donde venían.

Gadreel miro a su hijo, le beso la frente y lo apretó junto a su pecho, en ese lugar creció un árbol de olivo como señal que Belenus ya era parte de la historia.
Cronicas de Erzsebet

Thursday, August 23, 2007

Leyenda de los seis guerreros (Parte 2)

Dicho esto, la figura fantasmal se esfumo ante sus ojos, se apago la última vela y los nueve caballeros escribieron esta profecía en los libros secretos de la orden. Durante 153 años se traspaso el secreto a cada maestre que paso por la orden, durante esos años buscaron y buscaron pistas para descubrir en que lugar nacerán estos seis guerreros, algo sabían, algo intuían, cada nombre decía algo, cada año, cada numero. Sin embargo, en esos 153 años, no fueron los únicos que buscaban pistas, en esa misma cantidad de tiempo y en el mismo lugar donde apareció la figura fantasmal, otros estaban tras esas puertas, otros oyeron el secreto. El Templo de Salomón se construyó para cerrar el paso a los seres del infierno, solo unos pocos sabían y otros menos recordaban porque había sido levantado en esas coordenadas, pocos sabían como mantener las puertas cerradas y no fue hasta la última vela que cerró el pacto de los templarios que se volvió a sellar nuevamente el paso entre la humanidad y los seres repugnantes del otro mundo, pero nada evito que unos cuantos quedaran libres, suficientes como para que la maldad comenzara a tomar forma.

Astaroth fue uno de los demonios que escucho la profecía, se sobo las manos y le dijo a su víbora posada en su hombro que era su gran oportunidad para recuperar lo que le pertenecía, monto su dragón y voló por los aires en busca de Vassago, quien con sus cualidades lo ayudaría a encontrar no solo a los demonios que se unirán a su ejercito, sino el lugar exacto para impedir que los seis caballeros nazcan.

Vassago fue encontrado fácilmente, puesto que su deseo por las mujeres lo condenaban, deseaba y poseía a cada mujer que era de su gusto. Haciendo el amor con unas cuantas mujeres mundanas se hallaba cuando Astaroth desde la lejanía disfrutaba de la escena, espero en silencio hasta que Vassago se percato de su presencia.

- no esperaba encontrarte de otra forma – dijo, con un tono sarcástico.
- ¿Qué queréis? – pregunto molesto Vassago, no le gustaba que lo interrumpieran cuando disfrutaba de la carne humana de una mujer.

El malvado demonio le contó a grandes rangos lo que planeaba y prometió compensarlo muy bien si cumplía con su petición. Desde ese día Vassago comenzó a reunir los ejércitos, y a descubrir algunas pistas para encontrar a los seis caballeros.
Cronicas de Erzsebet

Wednesday, August 15, 2007

La leyenda de los seis guerreros (Parte 1)

En el siglo XII, exactamente en el año 1119, nació la idea de formar una orden de Caballeros destinados a proteger a los peregrinos que fueran a visitar los Santos Lugares, específicamente el sepulcro de Jesucristo. Serían ocho caballeros, encabezados por Hughes de Payns, a los cuales se le entrego el antiguo Templo de Salomón y los cuales darían paso a la formación de los caballeros templarios. El día que se les entrego el templo comenzaron los trabajos para poder habitar el lugar, mientras ordenaban encontraron grandes tesoros, los cuales fueron ocultados para siempre bajo un secreto insondable, en los días que pasaron movieron cosas que no debieron jamás tocar y abrieron puertas que no debieron jamás traspasar. Una noche, los nueve caballeros realizaron un rito donde jurarían lealtad, hermandad y por sobre todo juraron guardar en secretos muchas cosas que el mundo aun no estaba preparado para saber, sin embargo, ellos quisieron ocupar estos secretos en beneficio de la orden, pero jamás para obtener poder, ya que sus principios no encajaban con esta visión.

Justo antes de apagar la última vela, que cerraría el pacto de estos nueve caballeros, apareció una figura fantasmal ante ellos, era un hombre con túnicas blancas, una pequeña barba, ojos apacibles, en un principio se creyó que era Jesucristo, pero lo mas probable es que haya sido Juan Bautista, este hombre les dijo que en 197 años más sucedería algo muy importante en el mundo, aunque no especifico con certeza lo que sucedería y tendrían que ser ellos los responsables de formar los ejércitos para enfrentar el holocausto. Nacerán cuatros hombres y dos mujeres, dijo y les indico el año exacto, pero no explico con certeza el mes, día, ni menos lugar donde ocurriría. En 1272 nacerían dos de los hombres los cuales debéis bautizar como Belenus y Sother respectivamente, en 1278 llegaría la mujer la cual debéis bautizar como Amithes, 1279 llegaría otro hombre el cual debéis bautizar como Palemon, 1281 nacera Anthanatos y finalmente en 1285 nacerá la ultima mujer la cual debéis bautizar como Arael, les dijo que deberán proteger y educar a estos hombres en el seno de su familia y convertirlos en caballeros templarios a la edad de 18 años, puesto que ellos serán los futuros maestres y futuros lideres que encabezaran los ejércitos.
Cronicas de Erzsebet

Wednesday, August 01, 2007

De Vuelta al Bosque

Cabalgando en su caballo vuelve al bosque, un bosque que no esta en los mapas, que solo su alma puede encontrar, su corazón y amor hacia Stygian la guían sin saber con certeza donde se encuentra, su misión había sigo cumplida, esta tranquila, liberada. Al entrar al bosque se detiene junto al río a beber agua, se sienta a meditar.

- Arael, mi querida aprendiz ¿Qué haces en estas tierras? – le preguntan con afectividad. Arael mira a su alrededor y solo ve como los árboles se mueven al ritmo del viento.

- ¿Quién esta ahí? – pregunta confundida

- Parece que tus ojos del alma ya no ven a este viejo guerrero – Arael toma su espada y se pone en posición de combate.

- SAL DE DONDE QUIERA QUE ESTES!!!!! – grita amenazante.

- Baja primero esa espada – con duda baja la espada, pero toma el pomo con fuerza. Entre los árboles divisa una figura fantasmal, que poco a poco va tomando forma y se acerca lentamente a ella.

- BARREMOR!!!! – grita con alegría Arael y se abrazan fraternalmente.

- Mi querida aprendiz – le toma la cabeza y la acaricia de forma protectora, como un padre le besa la frente - ¿Qué haces en estas tierras? Mmmmm déjame adivinar ¿en busca de el guerrero Stygian?

- ¿Cómo lo sabes? –

- Barremor lo sabe todo y sobre todo si es en sus dominios ¡¡¡bienvenida al bosque Barremor!!!

- ¿tus dominios? Jajajjaja – Arael lanza una gran carcajada – entonces enséñame tus tierras – Barremor le da un golpe al caballo, quien desaparece entre los árboles.

- A pie es mejor – se ríe y comienza a caminar – sígueme, no te quedes ahí parada –
Juntos recorren el bosque, le explica como funcionan algunas cosas, le cuenta lo que ha hecho todo este tiempo que no se han visto, se ríen por horas de las anécdotas.

A Arael le agrada que Stygian este junto a Barremor, siente que volver junto a Stygian fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Barremor le propone quedarse un tiempo en el bosque y que vuelva a los entrenamientos de combate, le explica que su amado también puede enseñarle algunas cosas, así como ella puede enseñarle a ellos lo que aprendió de su último maestro.

- Vamos a la cabaña, Stygian nos esta esperando – le dice

- ¿Comó, él ya sabe que estoy aquí? –

- Claro, seguramente tu caballo ya le dio las noticias – riéndose con tono burlesco.

Llegan juntos a la cabaña y Stygian esperaba en las afueras, se miran, sonríen, se abrazan con ternura.

- Sabia que volverías – le dice Stygian y se toman de la mano, como si con este lazo se prometieran no romper el pacto que alguna vez solo su corazón juro.
Crónicas de Erzsebet

Wednesday, July 18, 2007

La Campaña Solitaria de Arael (Parte Final)


En su corazón están los votos de castidad, el código templario corre por sus venas, pero se siente como una adolescente, como si fuera su primera vez en todo, suspira, se miran fijamente a los ojos y se vuelven a besar, pero esta vez desesperadamente, Arael olvida por completo el dolor entre las costillas, el cansancio, su misión. Stygian comienza acariciar su cabeza, con la punta de los dedos juega con su pelo, mientras besa su cuello desata las amarras de su corsés lentamente, no dejan de mirarse a los ojos, son cómplices, se aman. Baja por su cuello, lo muerde suave, la atrae hacia él, baja lentamente hasta los pechos, no despega sus labios ni un segundo de la piel, su lengua juega con sus pechos, baja al ombligo, su lengua juega entre los muslos, acaricia suavemente sus piernas, sus manos la toman con delicadeza, vuelve a subir, se miran, se besan, se desnudan completamente, la toma entre sus brazos y la lleva a la cama, ese momento es solo de ellos, nada existe, nada importa. Arael besa su espalda, la yema de sus dedos van de aquí para allá, se eriza la piel, el cuerpo se estremece, ella besa todo su cuerpo muy suave, la piel es solo una, el sudor se mezcla, los cuerpos se compenetran, se besan con ternura largamente, se acarician, se aman, el elixir estalla en una sincronización apasionada, se relajan, ríen, se miran nuevamente a los ojos, es su momento, ella apoya su cabeza en su pecho, lo abraza fuertemente y el silencio se apodera del lugar.

Stygian después de un largo rato cae en un profundo sueño, ella sin embargo no dejar de mirar el techo y de pensar, había roto el voto de castidad, estaba en un lugar desconocido, se sentía irresponsable, ama a Stygian desde el primer momento que se encontraron entre los árboles del viejo bosque, y no podía soportar la idea que la orden samurai se entere que ella esta ahí y acusen a su amado de traición y lo condenen a muerte, ella cree en su palabra, pero no confía en los demás que están detrás.

Se levanta, se viste, se prepara una taza de té con canela, se sienta cerca de la chimenea que aun quema algunos trozos de madera, mira el fuego por largo rato, se decide, se levanta, toma la caja, se pone su armadura, su espada, besa en silencio a Stygian.


- Te amo – le dice casi susurrando – nunca te dejaré de amar pase lo que pase.

Se marcha del lugar cabalgando en su caballo, deja atrás el bosque y al hombre que ama, su corazón es de un templario, así fue la promesa y el compromiso que adquirió frente al altar de los sacrificios. Cabalgó todo la noche y todo un día y luego toda una noche, sin parar ni beber agua, en la madrugada ve a lo lejos las tierras de Anamur, ya sabe que hacer y en donde buscar, los pasadizos secretos son conocimientos solo de los verdaderos templarios, ella sabe por donde entrar, los recorre hasta llegar a una gran puerta de metal, golpea la puerta y da la señal que solo ellos conocen. Al otro lado hay un hermano, la reconoce, la saluda con su espada apoyada en el pecho, la recibe con fraternidad. Se encamina hacia el altar principal, ahí estaba Athanatos meditando.


- He aquí hermano, Arael guardiana y portadora de la misión – se inclina ante él con honor.

- Te has demorado, pensamos que había pasado lo peor, pero me alegró que ya estés aquí – Athanatos la abraza y la invita a descansar, recuperarse – te esperamos en los comedores – le dice y se retira.

Arael va a sus aposentos, se ducha, medita, duerme una par de horas y luego baja al comedor principal, ahí estaban los hermanos, todos reunidos y listos para comer, ella se sienta, come en silencio, nadie pregunta nada, todos respetan su silencio. Al terminar, Arael queda sola con Athanatos.

- Hermano Athanatos, aquí esta la caja, la dejo en tus manos, he cumplido con mi misión – Arael da media vuelta, toma sus cosas, el caballo y vuelve al bosque en donde se encuentra Stygian.


Cronicas de Erzsebet

Wednesday, June 13, 2007

Apocalipsis 13:18



"Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis"
El ejercito de seis dirigido por seis: Amithes, Athanatos, Sother, Belenus, Palemon y Arael. Comienza el primer legado de 120 años antes de la venganza.
Cronicas de Erzsebet