Tuesday, April 01, 2008

Barremor va en busca de Arael

Era una noche de lluvia intensa en la falda norte de la montaña Song-Shan, en una de las habitaciones del templo shao-lin, se encuentra uno de los maestros meditando, de pronto es interrumpido bruscamente por Stygian, un niño de tan solo 10 años, quien no tiene rasgos orientales, pero sin embargo ha vivido bajo el techo de los maestros desde su nacimiento, llega excitado, casi sin aliento “Arael se ha perdido en la penumbra del tiempo” le dice gritando al maestro, “lo se, mi querido aprendiz”. El niño lo mira perplejo, preguntándose internamente qué es lo que pasará ahora, el olor a incienso penetra sus pulmones, no lo asimila, se siente confundido. Acaso sus entrenamiento ya no tienen sentido, acaso su diez años en el monasterio están perdidos, todo eso se preguntaba, mientras el maestro volvía a su meditación profunda, “debemos hacer algo” dice impaciente Stygian, “la paciencia es un virtud que en estos momentos debes cultivar, si entras en la desesperación, el camino que debemos seguir ahora jamás será encontrado por tu corazón, ahora ve a dormir, en la mañana los maestros le dirán al consejo cuales son las reales posibilidades de traer a Arael de vuelta a casa”, el sabio anula los sentidos y el mundo exterior ahora es impenetrable en su corazón. Stygian camina a paso lento al bosque, dejando que cada gota de lluvia penetre su cuerpo, gotas que se confunden con sus lágrimas de niño solitario y confundido.

A la mañana siguiente Stygian es el primero que esta sentado ante el consejo, con sus sentidos bien puestos, observa con determinación la preparación de la ceremonia, los símbolos son puestos en su lugar y el característico color blanco y negro rodean el lugar. Barremor se acerca a los maestros con un singular silencio, portando en su mano una vasija de greda, se arrodilla ante los ojos que lo contemplan.

- Creo que Stygian es muy pequeño para emprender esta misión, me ofrezco como servidor ante tal campaña y doy mi palabra de guerrero que derramare hasta mí última gota de sangre – dice Barremor con un tono seguro y protocolar, los maestros shao-lin asienten con la cabeza, de pronto comienzan a rezar, un murmullo se apodera del lugar, Barremor levita por los aires y es envuelto por una energía de color tornasol, comienza a girar lentamente, pero la velocidad de giro empieza a subir cada vez más, más y más rápido, mientras la energia que lo rodea es más visible aún, de pronto un gran agujero en el cielo aparece ante sus ojos, sin darse cuenta, Barremor desparece ante sus ojos.

“La misión a comenzado, quienes lejos buscan más pronto que tarde regresaran” dice uno de los maestros, quien da la orden de cerrar el ritual, que solo los más sabios entienden, sin embargo Stygian sabe dentro de su alma que Barremor va en busca de Arael y su corazón se tranquiliza al saber que es así.

1 comment:

Anthares said...

Arael perdida en el tiempo...entre el cielo y el infierno, en que mundo estara vagando esa noble y blanca alma.. que historia mas increible y mistica a su vez, conjugando el culto shaolin y el culto templario, cada vez mejor, cada vez te superas mas, aunque ya te habias superado hace mucho tiempo... sigue asi... tu esposo que te ama...