Wednesday, April 16, 2008

El inicio de la campaña de Barremor

Cuando ya toda esperanza se había acabado aparece el guerrero Barremor a iluminar el camino de aquellos que lo necesitan. Él es un guerrero silencioso, que no solo ha aprendido las artes de los monjes Shao-lin, si no también técnicas de guerreros más antiguos, no es difícil que sea así, puesto que nadie sabe sin en verdad es un ser humano, y los más probable es que no lo sea, puesto que atraviesa los portales del tiempo y el espacio sin dificultad y a vivido miles de años en la tierra, viendo pasar delante de sus ojos sucesos de la historia que ya muchos han olvidado y muchos otros que nadie sabe que ocurrieron.

Los monjes Shao-lin no permiten el ingreso de mujeres a su orden, sin embargo si una presenta cualidades especiales, ellos la entrenan como uno más de sus guerreros. El día en que Stygian aprendió hablar, la primera palabra que salio de sus labios fue “Arael”, en ese momento nadie supo que significaba realmente, ni menos que era el nombre de una mujer, un ángel, un guardián, un guerrero que cambiaria la historia. Barremor enseño casi todo a Stygian mientras permanecía en el templo ubicado en la falda norte de la montaña Song-Shan, pero muchas veces viajaba por semanas y nadie sabia donde, Stygian a pesar de ser todavía un niño, siempre protestaba por su ausencia, puesto que era muy inquieto y quería aprenderlo todo, sin entender que los años le darían esa sabiduría que tanto buscaba.

Barremor fue el único que tomo atención a la primera palabra de Stygian, puesto que algo en toda su existencia había escuchado con respecto a ese nombre y eso es lo que hacia en sus viajes sin destino, iba en búsqueda del significado de esta palabra. En uno de sus retornos traía consigo un pergamino muy antiguo, escrito con símbolos de los tiempos antiguos, si de los tiempo en que los antiguos habitaron la tierra, sin embargo el pergamino estaba incompleto, estaba en su totalidad borrado, y solo unas palabras se podían dilucidar “nacerán seis guerreros, en seis lugares diferentes, en la época de los seis, que junto a un ejercito de seis guerreros cada uno….. A…, S…., B…, P…, A…, A…. ellos monjes guerreros desataran la batalla”. Desde ese día los monjes Shao-lin también contribuyeron a la búsqueda de Barremor y pudieron dilucidar el nombre de los seis guerreros que nombraba la leyenda, donde también descubrieron que Stygian tenía un particular lazo con uno de ellos “Arael”. Nadie sabia el porque, ni como se había formado tal lazo, pero Stygian siendo un niño la recordaba aún en su inconciente, decidiendo tomar a esta mujer para que fuera un monje – guerrero Shao-lin, por lo menos así lo decía la leyenda, según su interpretación: “Monje-guerrero”.

Así se desato la espera del nacimiento de este ángel encarnado en un ser mortal, los monjes con sus técnicas ancestrales calcularon lugar, día, hora y padres y solo esperaron el día en que ocurriría, pero estos monjes, no le tomaron atención a los otros cinco guerreros y jamás supieron que cada vez que nacía uno de ellos, aparecía un ejercito de demonios tratando de impedir que el alma se clavara en la tierra para dar paso a lo que ya en los tiempos antiguos todo se había dicho. Y llegando el día, en el lugar adecuado estos guerreros Shao-lin vieron como la vida de los padres y la propia Arael se esfumaba entre las espadas diabólicas de un ejército que jamás pensaron que podía existir en la tierra.

Sin esperar un día más, se le encomendó a Barremor ir en búsqueda del alma de Arael, pero esta campaña no sería nada de fácil, puesto que saltar por los gusanos del tiempo y el espacio no era algo preciso y podía vagar miles de años buscando. A pesar de todas estas barreras y dificultades, Barremor no lo pensó mucho y emprendió el viaje, él siempre se decía a si mismo que la perseverancia era la primera fortaleza para ganar una batalla.

Es aquí donde comienza la historia en el tiempo, en el espacio y en los mundos paralelos, historias que son anteriores a la llegada de Arael frente a la cueva de Krubera.


Cronicas de Erzsebet

3 comments:

Santiago Arcos said...

Qué agradable nombre para una guerrera.

Anthares said...

Mas que una agradable nombre, yo diria el nombre de un angel caido, un angel entre el cielo y el infierno, ojala que Barremor pueda encontar esa alma pura y negra a la vez...

Marcelo TM said...

En esta entrega se nota que la pluma ha ido madurando en tu mano. Cuando leas completamente todas tus entregas te darás cuenta que la fuerza narrativa va creciendo capítulo tras capítulo.
Te felicito!