Friday, May 29, 2015

¿EL HUEVO O LA GALLINA?

Así es la violencia, nunca sabes dónde empezó. Si fue en el momento en que decidiste golpearlo hasta el cansancio. O cuando él decidió ignorante y no tocarte más. Nunca sabes en qué punto se pudrió todo. Si fue cuando descubriste que te engañaba o cuando llegaba en la madrugada borracho y te obligaba abrir las piernas.
Podríamos pasar una vida culpándonos unos a otros y siempre encontrarías una justificación para tus actos.
Me aburrí, me canse de ver como se hacía la victima, dando lástima con una botella de cerveza en la mano, con los ojos perdidos, como si fuera un niño abandonado.
Soy el huevo o la gallina, da igual qué es primero. Lo importante es ser la impulsora. Al principio pensé en torturarlo y dejar que muriera de hambre, pero eso requería tiempo, estrategia y yo no estaba para eso. Compré un revólver de manera clandestina y lo invite a pasar un par de días en nuestra casa en el campo, “para reconciliarnos” – le dije. Esperé que se durmiera y le disparé en la cabeza. Lo enterré a los pies del cerro y brindé con un ron de petaca mientras descansaba mi codo sobre la pala.


Connie Tapia Monroy.

Friday, May 22, 2015

MicroPostales latinoamericanas 2015

Exposición en la Escuela Especial Agazzi Maipú

En el 2014 Ediciones Sherezade dio inicio a un bello proyecto de MicroPostales Latinoamericanas, el cual reunió a 33 autores de Chile-Argentina-Perú-Colombia-México-Puero Rico- Venezuela-Nicaragua. Cada escritor aporto con un microcuento y los alumnos de la escuela especial Agazzi de Maipú (Chile) ilustraron los textos. Hoy el proyecto esta terminado, la Editorial hizo una exposición con las postales ilustradas en la escuela y además se hizo la presentación en La Feria del Libro de la Florida.

Yancovie (Ilustrador) muestra su trabajo a sus compañeros de escuela

Los microrrelatistas que fueron invitados a participar en el proyecto POSTALES LATINOAMERICANAS son: Juan Armando Epple, Caro Fernández, Christian Solano, Emilio del Carril, Nanim Rekacz, Francisca Rodríguez, Jonathan España, Andrea Marinelli, Juan Romagnoli, Alberto Benza, Daniel Santos, Miroslav Scheuba, Gabriela Aguilera V., Miguel Lupián, Antonio Cruz, Maclovia Viraval, Nana Rodríguez, Fabián Vique, Pía Barros, Violeta Rojo, Lorena Díaz Meza, Laura Nicastro, Alberto Sánchez Arguello, Maritza Iriarte, Juan Manuel Montes, Martín Gardella, Leandro Hidalgo, Giselle Aronson, Dorling López, Connie Tapia, Leo Mercado y Leonardo Dolengiewich. 

Estoy muy feliz de ser parte de este maravilloso proyecto.Acá les dejo la ilustración y el microcuento:
EL MORADOR
Connie Tapia (Chile)

Cuando entró a esa casa quedó encantado por la cordialidad de quienes vivían ahí. Era un lugar cómodo, familiar. Se identificaba con los muebles, libros, el tocadiscos y los vinilos. Desde el día en que falleció buscaba dónde habitar.

Ilustración: Yancovie / Santiago 2015.
Proyecto realizado con el apoyo de la Escuela Agazzi Maipú.

Wednesday, May 06, 2015

El estudiante de medicina

“La vida no es muy apetitosa si no se le añade una pizca de especias de cuando en cuando.” -Dean Koontz


Visitar un hospital me hace recordar a Oscar. Lo conocí en mi época universitaria. Él nos apoyó mucho cuando se tomaron la universidad. Iba junto a otros estudiantes de medicina a visitar a los enfermos y dejaban medicamentos para tratarlos. Yo aprovechaba de coquetearlo mientras hacían su trabajo y luego lo invitaba a tomar un café. Nos unía la revolución y un par de autores. Hablábamos de cómo el sistema educacional debía cambiar e intercambiábamos nombres de libros.
Al finalizar una de sus visitas lo acompañe al estacionamiento, nos sentamos en la parte trasera de su auto. Me pidió que se lo lamiera. Él siempre olía a medicamentos, pero su sabor, su sabor era detestable, agrio, amargo, vinagre, insoportable. No aguante tenerlo en mi boca. Lo mire a los ojos con cara de repulsión, pero volví a ponerlo entre mis dientes. Mordí. Mordí hasta saborear su sangre entre mis labios.


Connie Tapia Monroy.

Friday, April 24, 2015

El Club


Hace tres años llegué a trabajar en el club, yo entrego las toallas. Estoy adentro de un cuarto pequeño de color blanco, apenas les veo sus caras y ellos no ven cuando me masturbo. La paga es buena, no me quejo. Me queda tiempo para mirar videos porno. La gente adinerada concurre a este lugar. Una de las mujeres poderosas es Doña Perpetua, quien es conocida por organizar fiestas swingers y por tener el doble discurso sobre la violencia intrafamiliar, todos sabemos que ella barre el suelo con su marido, lo desprecia y cuenta anécdotas sucias para dejarlo en ridículo. Pero ellos aceptan el doble estándar, la verdad, a nadie le importa mientras se puedan tirar a la pareja del otro.
Doña Perpetua varias veces me ha contratado para trabajar en sus eventos, ahí también trabajo en un cuarto pequeño, con poca luz, pero aquí no tengo tiempo para tocarme ni mirar obscenidades. Preparar cadáveres para los clientes no es una tarea fácil.

Connie Tapia Monroy.


Friday, April 03, 2015

FE



Todos los domingos abre una nueva tumba con la esperanza de encontrar a un resucitado.

Connie Tapia Monroy.

Friday, March 27, 2015

Retratos


Después de todo, sólo quise ser algo parecido a Sy Parrish, como en la película de Romanek. La seguía a los lugares que frecuentaba y le sacaba fotografías. Luego las imprimía en mi casa y se las enviaba en un sobre azul.
Ella era la ex de mi pareja actual. Yo no sé en qué mundo puedes relacionarte con una ex. Pero él la adoraba, era la amiga intocable.
En realidad a mi me enfermaba, siempre me miraba desafiante cuando llegaba a casa. Como diciendo “yo también me lo he cogido”. La detestaba.
Por eso decidí poner un poco de vértigo en su vida, para que ella sintiera lo que es traspasar los límites de la privacidad. Sólo deseaba que ella experimentara ser acosada por alguien.
Al principio todo resultó como estaba planificado, ella andaba angustiada y temerosa. Pero luego se salio de control. Cada vez que abría un nuevo sobre azul, enloquecía, miraba a su alrededor y estoy casi segura que, temblando, se ocultaba bajo las sábanas.
¡Señor juez!, ¡juro!, que mi intención no era que ella terminará ahorcándose en el baño de su casa. Ni menos que acuchillara a sus perros. ¡Pobres perros!, ellos no tenían la culpa de nada.

Connie Tapia Monroy.

Friday, March 13, 2015

Aquella tarde


Nunca pensé, que te vería esa tarde entrar por la puerta. No habías cambiado mucho, vestías casi del mismo modo, polerón plomo y jeans deslavados. Siempre ocultando tus ojos azules tras las gafas. Apoyaste tu cabeza en el techo de vidrio y recordé esa noche que nos amamos bajo las estrellas. Nunca comprendí por qué nos alejamos. Te sacaste los lentes y me miraste como la primera vez en que nos besamos. “Te amo… nunca te dejé de amar” y rompiste en llanto. No sabes cuantas veces desee que me lo dijeras. No sabes cuantas noches pensé en nosotros. No sabes cuantas excusas busqué para no tomar tantas pastillas de clonazepam.


Connie Tapia Monroy.

Friday, March 06, 2015

Prueba


Es la cartuchona de la cuadra. Cartuchona y tonta, por no decir weona. Aunque creo que finge, que se hace la mosquita muerta, por eso quería probar cuál era su límite y preparé todo para ese momento. Conversé con dos tipos, no hubo necesidad de pagarles, ellos estaban encantados con la idea. La habitación fue fácil de conseguir, los moteles siempre tienen una de ese tipo. Yo podría sentarme en un sillón a mirar el espectáculo tras un espejo. Ella nunca sospecharía de mí. Sólo debía planificar algo perfecto para llevarla.
Tenía la certeza que sería fácil, le mandé un par de flores con mensajitos siúticos y medios calentones por un par de días y casi de inmediato aceptó la invitación. Cuando entró a la habitación quedó perpleja, pero todas lo hacen, es parte del proceso. Uno le tapó la boca para que dejara de chillar, mientras el otro le rasgaba la ropa. A esa altura ella estaba entregada, sus pezones estaban duros, apretaba las piernas. Al principio le hizo el quite a ponerlo en la boca, pero luego sola lo sujetaba y movía con las manos. ¡La muy puta! Yo sabía que se entregaría así de fácil. Solita se puso en cuatro para ser penetrada.
Cuando me la encuentro a la muy hipócrita, siempre le doy mi mejor sonrisa mientras recuerdo ese momento en que gritaba y gemía de placer, cuando dos desconocidos se turnaban para darle por el culo.  

Connie Tapia Monroy.

Thursday, February 26, 2015

EL SAQUITO DE CHAURAS

Pablo esperaba de noche el bus en el terminal. Los andenes se encontraban prácticamente vacíos y una espesa niebla se apoderaba del lugar. Una mujer enana, de pelo muy negro y trenzado, se acercó. Ella lo invitó a pasar juntos la noche. Pablo se sentía confundido, pero a la vez atraído. Miraba el exuberante busto de la mujer y una fuerza extraña lo impulsaba a aceptar la propuesta.
Despertó del letargo cuando la enana comenzó hacer muecas y posturas horrendas. Asustado quiso correr, ella lo tomó de la mano y con carita de inocente le dice:
Si quiere me puede comprar un saquito de chauras Pablo le dio una moneda y ella se marchó a paso cansino.
Agobiado y perturbado comió el fruto sin dimensionar lo cerca que había estado de la hija de la Condená.

Connie Tapia Monroy

Thursday, February 19, 2015

Post 14 de febrero

Hoy, en la hora de colación me senté a fumar con mis compañeras de trabajo. Siempre es el momento donde se quejan del exceso de labores y por sobre todo, de cómo las trata la pareja. Pasado el catorce de febrero, muchas llegaron jactándose de las flores, chocolates y cenas. La mayoría de ellas están contentas y agradecidas. Pero el resto del año, la mayoría de ellas no es feliz.
Por mi parte, solo observo y escucho lo que conversan mientras nos fumamos un cigarro. Creo que nunca van a entender lo celoso que soy. La rabia que surge cuando pienso en mi Adela. Ella debe quedarse en casa. Ella debe estar solo para mí.
El pasado catorce la invite a salir y cuando estábamos cenando. Ella insistió en que quería trabajar. Claro, se aprovecho de ese momento pleno para darme la estocada. Por supuesto que le dije que no. Discutimos. Ella lloró. Furioso me la lleve a casa. La golpeé. Humille. Lloró. Indignado la apuñale hasta cansarme. Yo amo a mi esposa, recé junto a su cuerpo que adorne con figuritas religiosas, como a ella le gusta. Pero eso, mis compañeras de trabajo jamás lo entenderían.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, February 12, 2015

La vecina


Teresa, es la vecina simpática. Con una sonrisa amable ofrece y pide ayuda. Todos confían en ella. Le dejan las llaves de sus casas cuando salen a trabajar o se van de vacaciones, creen que puede ser de gran ayuda si ocurre una emergencia. Nadie sospecha nada.
Teresa pasea por las casas deshabitadas y se entretiene en las piezas matrimoniales. Usa la ropa interior de ellas y se excita con las prendas de ellos. Desnuda sobre la cama hojea el diario del día. Usa las cremas, maquillajes y perfumes. Es una especie de ritual. Cuando está bien caliente, vuelve a su casa y se tira al marido. Si se queda con ganas, a media noche visita a los vecinos mientras duermen y sin hacer ruido, toca su entrepierna.

Connie Tapia Monroy

Friday, February 06, 2015

Nuestro final

“Deja de ser patética”, me decía burlón. “Ya no estamos en edad de buscar pareja, debes confórmate y ya”. Como si el amor se tratara de conformarse y ya. Su voz era como un taladro sobre mi cabeza. Siempre apuntalaba hasta sangrar. Nuestra relación era dañina. Cuando se lo comentaba a mi madre, ella decía que debía sacrificarme por los niños. Como si la vida significara anularse y ya. Llevamos veinte años casados y me siento cansada. Sus palabras siempre dejan cicatrices.
Anoche, necesitaba apagar esa voz, hacerla desaparecer. Él llegó borracho como es habitual. Se sentó en el sillón,  “Esta es la vida que te toco vivir”, dijo balbuceando mientras se quedaba dormido. No lo pensé y tome un cuchillo de la cocina. Me senté sobre él. “Esta es la muerte que te toco… perro de mierda… desgraciado…”, gruñí entre dientes, enterrando el cuchillo una y otra vez, cada vez más profundo, en su estómago.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, January 29, 2015

Despertar


Siempre tengo la misma pesadilla. Estoy de espaldas flotando en el mar. De pronto las olas se alzan bravas y de ellas emergen unos tentáculos que entran por mi tráquea y quedo sin respiración. Despierto con la sensación de que me estoy ahogando.
Hoy, luego de ese mal sueño me senté en el borde de la cama y recordé situaciones parceladas de mi niñez, adolescencia y uno que otro cuadro de mi vida actual. Ahí estaba mi exnovia gritándome a la cara el fracaso de hombre que soy, del poco tiempo que le dedicaba, que estaba aburrida de mí... aún la veo marcharse.
Hoy, luego de ese mal sueño percibí un aroma diferente en el aire, tenía otra textura, como si mi vida se fragmentara, como si el universo se hubiese desplegado en otro plano.
Cuando me di cuenta, mi cuerpo estaba tendido en una camilla mortuoria y el medico de la morgue inspeccionaba mis brazos mutilados.

Connie Tapia Monroy

Friday, January 23, 2015

EGOCÉNTRICO

Ese día se levantó decidido a comprar un espejo y así admirar lo que más ama en el mundo.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, January 15, 2015

Desde la oscuridad



Siempre estabas mirando detrás de la cortina. Esperando el momento preciso para lanzarte como un lobo sobre mí y meter tu lengua asquerosa entre mis piernas. Detestaba pensar eso. Eras un viejo sucio, demacrado y patético. Tu sola existencia me daba asco. Disfrute el día en que te grité delante de todos que eras un pobre weón. Solo, además. Nadie te extraña. Fue tan fácil entrar a tu casa por la noche, encontrarte durmiendo en el sofá. Fueron solo minutos para que tu vida se desvaneciera entre la almohada y mis manos. Ya no soportaba imaginar, como saboreabas tus dedos llenos de semen pensando en mí.


Connie Tapia Monroy.

Thursday, January 08, 2015

El profesor de la iglesia


El Sr. Mora es un hombre de avanzada edad. Se encuentra un poco sordo, un poco ciego y solo. En la iglesia dicta charlas educativas a los padres. Siempre habla de moral, de cómo cuidar a la familia y es muy prejuicioso con quienes escuchan sus clases, todo lo critica, ¡la sociedad está terrible! Le molesta y se descompone cuando escucha en las noticias sobre maltrato o abandono infantil. Al Sr. Mora le falla la memoria. Él olvidó cuando entregó a su hijo a una familia desconocida. Jamás lo volvió a ver.

Connie Tapia Monroy.

Thursday, December 25, 2014

ADVERTENCIA

La ex de mi pareja siempre me espera a la salida del trabajo. El discurso es casi el mismo, “no quiero que otras mujeres vivan lo mismo que yo”, lo dice angustiada, sujeta mi brazo. Me advierte que es violento, abusivo y no sé cuantas cosas más. No quiero escuchar.
Le grito que soy una mujer mayor y trato de sacar de mi cabeza la imagen de él haciendo escenas de celos, llegando borracho a casa, hablando en tono elevado.
Le digo a la mujer que se vaya, que me deje en paz, que yo sé lo que hago con mi vida. Pero ella insiste en buscarme, en gritar desesperada que lo deje. Me vuelve loca, creo que esta inventando todo esto solo para separarnos.
Ya me he equivocado en otras relaciones un par de veces, pero ahora no, no dejaré que nadie se interponga. Si hoy se acerca nuevamente, no dudaré en sacar el arma de fuego que llevo en la cartera. Hoy, estoy decidida.

Connie Tapia Monroy.

Wednesday, December 24, 2014

Especial MicroChristmas

Aprovechando las fechas, dejo a mis queridos lectores un especial de microcuentos de navidad (anti-navidad). Espero disfruten estos seis micros que vienen de distintas fronteras: Perú - Argentina - Chile. ¡Felices fiestas!  




La Navidad

El 24 se respira un aire extraño en Liliput, a los pobres habitantes les llegan las fiestas, de golpe y como una cachetada. Las señoras mayores van a misa con el riguroso vestido de la costumbre, mientras el cura desde el púlpito despotrica contra los estereotipos creados por las gaseosas, contra los pinos que en Belén ni remotamente existieron y contra todo lo non-santum en su lucha titánica por restaurar las mores maiorum. Los comerciantes inventan ofertas del 30 o 40 por ciento, pero ni de esta manera igualan los precios del mes pasado y el aguinaldo no es más que un pez escurridizo.
Durante la noche los pobres liliputiensen estallan el cielo brillante, tratando de despertar a ese dios que aún descansa en su séptimo día. Los padres se visten de santa closes, con su traje del polo norte, derritiéndose de calor y tratando de no matarse mientras bajan del techo.
Al final, un niño sonríe. Todo valió la pena.

Juan Manuel Montes, Relatos desde Liliput.


Supuesto 

   —Soy Papá Noel. ¡Créanme! ¡Soy Papá Noel!— gritaba el hombre vestido acorde a sus declaraciones desgañitadas. En vano intentaba zafar de los inclementes enfermeros de la Clínica Psiquiátrica Municipal, quienes estaban acostumbrados a maniatar y escuchar alaridos. A ellos ya no les sorprendían los supuestos Napoleones, los Bill Gates ficticios, las pretendidas Marilyn Monroe, tampoco los autoproclamados asesinos de Gandhi. Era de esperar que esa Nochebuena apareciera quien se crea Santa Claus.
   Lo que sí asombró al personal del neuropsiquiátrico fue escuchar en los noticieros, en la mañana del 25, que esa noche ningún niño del planeta había recibido su regalo.

Giselle Aronson.


Disfraz

Hoy papá se tiró a las vías del tren. Llevaba puesto su viejo traje de Santa. Lo usaba cada navidad durante los últimos siete años. Ya ninguno de nosotros creía en aquél viejo de mierda. Estas fiestas no tienen nada especial. Con el disfraz se emborrachaba. Intentaba olvidar que chocó el auto con mamá adentro aquella víspera de navidad. Apenas entonces se sentaba a la mesa a cenar sin espanto con todos sus hijos. Si papá hubiese sabido que nosotros mantuvimos a mamá con vida todo este tiempo, postrada en cama y conectada a un respirador, quizá no habría tomado esa decisión. La alejamos de sus manos, tantos años padeciendo las golpizas a mamá nos dieron ese derecho. Por eso, creemos que el mejor regalo para todos ésta noche buena será desenchufarla. Quizá, así pueda por fin descansar.

Christian Solano


Atropellaron al Viejo Pascuero en Villa Alemana

El conductor borracho no respetó el paso de peatones y los niños presenciaron el hecho, aterrados. Luego cayeron en el desconsuelo de saber que ese año no habría regalos. Las madres hilaron explicaciones mientras se los llevaban apresuradamente del lugar. Aquella noche, sin embargo, el Viejo Pascuero pasó por las casas, dejando un reguero de polvo de estrellas, como siempre. No ocurrió lo mismo con el hombre vestido de rojo que dejó un reguero de sangre sobre el paso peatonal.

Gabriela Aguilera Valdivia.


Regalo autocomplaciente

Es fácil preparar la navidad para una mujer sola como Rebeca. Saborea frutas jugosas mirando películas porno y antes de penetrarse con los dedos, conecta la cámara web para regalar al fisgón su jugueteo erótico vestida de santa claus. “¡Mery christmas!”, dice una vez que a acabado. Toma un enorme sorbo de vino y se duerme con la mano en la entrepierna.

Connie Tapia Monroy.


† Jo Jo Jódanse †

La cámara permanecía fija... grabando. Cada año un video nuevo y, a estas alturas, ya tenía una carpeta de archivos con nueve elementos. Estaba exhausto. Los años pasan la cuenta, se repetía en su cabeza. El cigarrillo ya le quemaba los dedos mientras miraba el techo abstraído, pues, las lucecitas del árbol de pascua siempre lo ponían nervioso: La navidad es una fecha negra, sentenciaba desde el sillón.

Luego, como si recordase un chiste interno, rompe a carcajadas, mira hacia un rincón, y ve a las dos pequeñas que lloriqueaban asustadas. Toma un regalo del árbol y dice:

—Veamos, papi y mami ya recibieron su regalo. Ahora, ¿quién de las dos es Pily?...

Pablo Espinoza Bardi.



Juan Manuel Montes (Mendoza, Argentina). Escritor, profesor de Lengua y Literatura. Libros publicados: La soledad de los héroes (2008) y Relatos desde Liliput (2012)

Giselle Aronson (Gálvez, Santa Fe). Escritora y Licenciada en Fonoaudiología. Libros publicados: Dos (novela, 2014), Sin ir más lejos (microficciones, 2014).

Christian Solano (Lima, Perú). Ha publicado: Almanaque (microrrelatos, 2014); antología Circo de Pulgas; antología Ballenas en Hormigueros.

Gabriela Aguilera Valdivia (Santiago, Chile). Escritora y tallerista. Ha publicado entre otros: En la garganta (2008); Saint Michel (2012); Astillas de hueso (2013).

Connie Tapia Monroy (Santiago, Chile). Ha publicado: antología Revuelo de Palabras (2014); antología Trinacional de Microficción Borrando Fronteras (2014).

Pablo Espinoza Bardi (Arica, Chile). Ha publicado entre otros: Necrospectiva Vol 1 y 2 (2010-2011); La madición de los Whateley’s y otros relatos (2011).

Thursday, December 18, 2014

PEDAZO DE CIELO


A tí, mujer valiente

Un día su padre formó una nueva familia. Ella asumió el rol. Sacó adelante a su madre y hermanos. Estudió, trabajó y sin darse cuenta cedió el pan, su ropa. Dio todo lo que tenía, incluso a extraños. Pero la ayuda no era suficiente para tanta necesidad, ni menos para el mundo.
Alguien le dijo que buscará la Atlántida y que desde ahí, quizás, podría esparcir prosperidad.
En el viaje se enfrentó al demonio prejuicioso, al dragón intolerante y al ogro hipócrita. Jamás llegó a la isla, pero si encontró un pedazo de cielo.
Y sumergida en el paraíso al fin escuchó a alguien gritar desde su interior “¡Ayúdame! ¡Ayúdame!”. Su alma golpeaba con fuerza.
Se miró a si misma, estaba cansada, ya no podía salvar al mundo, solo a sí misma. Ella ya no quería ser padre, necesitaba volver a ser mujer, adolescente, niña, bebé, embrión.
Volvió a casa, posó su cabeza en las piernas de su madre y lloró, lloró hasta sentirse hija nuevamente.

Connie Tapia Monroy.

Friday, December 12, 2014

Todos los viernes


Cada viernes es igual, su madre sale temprano del trabajo y cuando llega a casa, él se encierra en el cuarto. Nunca lo ha soportado y trata de distraerse escuchando música o viendo películas al máximo volumen, pero nada calla los ruidos. Recuerda los días en que jugaba a la pelota con el último padrastro, se llena de rabia pero no se puede subir más el volumen de la radio o el televisor. Siempre termina tapando sus oídos con un cojín. Llora esperando que de una vez por todas se silencien los gemidos que provienen de la pieza de su madre.

Connie Tapia Monroy.